¿COLAPSO?

CRIBA-Cipriani (San Rafael): constructora cesaría a todo el personal y más de 600 familias quedarían afectadas directamente.

La paralización alcanzaría a la totalidad de los trabajadores de la construcción en el complejo. La situación estaría vinculada a las diferencias financieras entre la compañía de la poderosa familia Tarasido de Argentina con el grupo inversor -tal cual lo ha venido adelantando Cadena del Mar-; mientras desde el sector sindical advierten sobre pagos pendientes por tareas ejecutadas durante los últimos meses.

Las obras del proyecto Hotel & Casino Cipriani Resorts en el predio del ex San Rafael atraviesan una nueva instancia crítica, luego de que "CRIBA comunicara que la interrupción de las actividades comprendería a todo el personal que permanece vinculado al emprendimiento", según indicaron fuentes del ámbito sindical a periodistas de Cadena del Mar.

La determinación respondería a dificultades financieras surgidas en la relación comercial entre la constructora (CRIBA) y el grupo inversor, en un escenario que ya había derivado en el envío de trabajadores al seguro de desempleo y una disminución del ritmo de ejecución; extremo adelantado por nuestro medio de comunicación (106.5 F.M.).

El conflicto fue abordado nuevamente el pasado lunes 10 durante una instancia en el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS), donde CRIBA "habría planteado la existencia de obligaciones pecuniarias pendientes", por tareas realizadas en diferentes sectores del complejo.

"Los atrasos abarcarían los últimos cinco meses de trabajos en el sector del hotel y los últimos tres meses en el área de la torre. La suma adeudada rondaría los 10 millones de dólares".

El escenario también modifica la perspectiva sobre las demoras registradas en los plazos de ejecución.

La representación de los trabajadores rechaza que los atrasos puedan atribuirse al personal y sostiene que "el origen del problema se encuentra en las diferencias económicas entre CRIBA y el grupo Cipriani".

Desde el sector sindical cuestionan, además, que la estabilidad laboral haya quedado involucrada en una controversia comercial entre las compañías, al considerar que los puestos de trabajo terminaron utilizados como instrumento de presión dentro de una negociación ajena a los obreros.

Suspensión por cuatro meses

La interrupción de las tareas "se extendería inicialmente durante cuatro meses y comprendería al conjunto del personal que continúa desempeñándose en la obra.

Durante ese período, los trabajadores permanecerían a la espera de una eventual solución entre CRIBA y Cipriani que permita establecer las condiciones necesarias para reactivar el emprendimiento".

Por el momento "no habría una fecha definida para la reanudación de los trabajos, circunstancia que mantiene abierta la incertidumbre sobre el futuro inmediato de una de las principales inversiones privadas en ejecución en Punta del Este".

El impacto laboral adquiere especial dimensión por la cantidad de personas involucradas.

Según las estimaciones de la representación sindical, "más de 600 familias quedarían directamente afectadas por la paralización".

La continuidad del proyecto de San Rafael dependerá ahora "de la evolución de las diferencias económicas entre la constructora y el grupo inversor", mientras los trabajadores aguardan una definición que permita determinar cuándo podrán retomarse las actividades.

"Los subcontratados por CRIBA estarían afectados casi en su totalidad", añadieron fuentes gubernamentales a Cadena del Mar con extrema preocupación.

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