MALDONADO
Paciente oncológica denuncia demoras tras fallo judicial favorable: “Es una medicación que tengo que tomar urgente. No sé cómo estoy por dentro. Vengo sin tratamiento desde enero”.
En una entrevista profundamente conmovedora en "La Mañana en Cadena", Stephanie Dutra, una vecina de Maldonado de 41 años, relató la odisea que enfrentan los pacientes oncológicos para acceder a medicación de alto costo a través del Fondo Nacional de Recursos (FNR). A pesar de haber ganado un recurso de amparo hace una semana, Stephanie sigue esperando los fármacos mientras su enfermedad avanza sin tregua.
La historia de Stephanie comenzó en 2022 con un diagnóstico de cáncer de mama. Tras superar cirugías, quimioterapia y radioterapia —viajando diariamente a Montevideo—, en enero de este año recibió la noticia más temida: metástasis en el pulmón.
Para combatir estas células latentes, necesita una "triple medicación" de altísimo costo, de la cual solo una está disponible actualmente a través del FNR.
"Las otras dos no están cubiertas, e incluso una de ellas ni siquiera se encuentra en el país", relató Dutra.
Ante esta situación, y por recomendación médica, la mujer inició un recurso de amparo. El proceso judicial se extendió durante 45 días e implicó varias instancias. Finalmente, la Justicia falló a su favor, ordenando la provisión de los tres medicamentos.
Sin embargo, una semana después del fallo, la medicación aún no ha sido entregada: "La tengo que tomar urgente. No sé cómo estoy por dentro. Vengo sin tratamiento desde enero”, contó, reflejando la angustia que atraviesa mientras espera una resolución administrativa.
Según indicó en la entrevista, tras el fallo judicial comienza una nueva etapa de trámites entre la mutualista y el FNR (Fondo Nacional de Recursos), que en la práctica no se resuelve en los plazos establecidos. “Te dicen 72 horas, pero no es así. Son días que pasan, horas que pasan, y para nosotros eso es vital”, afirmó.
Dutra también describió como “muy duras” las audiencias judiciales, donde —según su testimonio— se cuestionan incluso aspectos patrimoniales de los pacientes.
“Plantearon que, por tener una casa, podría venderla para pagar la medicación. Es algo ilógico en una situación así”, sostuvo.
El caso no es aislado. En las últimas semanas, situaciones similares han tomado estado público, como la del virólogo Gonzalo Moratorio. Para la afectada, esto evidencia un problema estructural: “No tendría que ser así para nadie. Estamos hablando de vidas, no podemos esperar”.
Mientras tanto, su realidad sigue marcada por la incertidumbre. A días de nuevos estudios médicos, continúa sin acceso al tratamiento indicado.
“Son minutos y días decisivos. Ojalá en algún momento esto cambie y sea más accesible para todos”, concluyó.
El testimonio de Stephanie expone una problemática que afecta a numerosos pacientes en todo el país y reabre la discusión sobre los mecanismos de acceso a tratamientos de alto costo, los tiempos del sistema y el rol del Estado en garantizar el derecho a la salud.