INSÓLITO

Giuseppe Cipriani (ex San Rafael): "Saltó el cerco porque la seguridad de CRIBA no lo dejó entrar a la obra".

El enfrentamiento entre el grupo desarrollador y la constructora argentina propiedad de la poderosa familia Tarasido, "alcanzó un punto inesperado" antes del mediodía de hoy domingo 16 de agosto. "El empresario italiano llegó al emprendimiento que encabeza en Punta del Este y, pese a ser reconocido por uno de los guardias, inicialmente no pudo acceder. Hubo intervención policial y posteriormente se incorporó una segunda custodia privada" al lugar; según información extraoficial que se maneja en el ámbito del propio obrador de Playa Brava.

El conflicto que mantiene prácticamente paralizada una de las mayores inversiones privadas de Punta del Este y Uruguay, sumó antes del mediodía de hoy domingo 16 de agosto, un episodio que "expone hasta dónde escalaron las diferencias entre Grupo Cipriani y CRIBA", la compañía constructora argentina de la familia Tarasido.

Según fuentes consultadas por periodistas de Cadena del Mar, Giuseppe Cipriani, de 61 años y representante del grupo inversor responsable del desarrollo en el predio del ex Hotel San Rafael, "llegó al lugar con la intención de recorrer las instalaciones y comprobar personalmente el avance de los trabajos".

"Al intentar acceder se encontró con una circunstancia inesperada".

El complejo permanecía "bajo vigilancia de guardias contratados por CRIBA" para resguardar materiales, equipamiento y demás elementos existentes en el lugar.

De acuerdo con información proporcionada a comunicadores de nuestro medio de comunicación (106.5 F.M.), "uno de ellos reconoció a Cipriani como propietario, pero le explicó que, pese a ello, no estaba autorizado a dejarlo entrar".

"La negativa derivó en una discusión en el acceso".

"Una de las personas que acompañaba al empresario italiano dio aviso a la Policía, ante la presencia de un patrullero en las inmediaciones y la cercanía de la Seccional Policial de San Rafael", afirman las fuentes.

"Un funcionario se aproximó e intentó mediar frente a una circunstancia excepcional incluso para el propio trabajador de seguridad, quien manifestó que debía cumplir las instrucciones recibidas''.

Fue entonces cuando se produjo la escena que sintetiza la dimensión alcanzada por la controversia: Cipriani saltó el cerco e ingresó a la obra".

Una vez dentro, "recorrió parte de las instalaciones y se dirigió hacia las oficinas que pretendía inspeccionar, con el propósito de conocer de primera mano el estado del proyecto".

"Posteriormente abrió el portón y dispuso el ingreso de guardias pertenecientes a una empresa de seguridad de la capital nacional, contratada para proteger el patrimonio del grupo inversor".

El emprendimiento "está con un panorama inusual: la actividad prácticamente detenida, y vigilancia vinculada a CRIBA y sumada a otra custodia dispuesta por Grupo Cipriani", sentenciaron con asombro a Cadena del Mar.

Un vínculo que atraviesa su momento más crítico.

El episodio se registra en medio del profundo deterioro de la relación entre la constructora argentina (con Santiago Tarasido como CEO) y el desarrollista veneciano.

Versiones contrapuestas:

El Grupo Cipriani cuestiona el cumplimiento de los plazos establecidos y sostiene que la ejecución debería encontrarse considerablemente más avanzada.

La planificación contemplaba estar próximo a inaugurar una primera etapa integrada por la restauración del histórico hotel, el casino y el centro de convenciones.

Ese objetivo quedó postergado y la apertura pasó a proyectarse para la temporada 2027-2028.

CRIBA, por su parte, rechazó haber incumplido sus obligaciones y atribuyó los retrasos a circunstancias ajenas a su responsabilidad, en medio de un cruce que trasladó a la esfera pública las discrepancias entre ambas partes.

El panorama genera además una fuerte preocupación laboral.

Aproximadamente 450 trabajadores y sus respectivas familias están directamente vinculados al proyecto, entre funcionarios de CRIBA, personal perteneciente a subcontratos y empresas contratadas por la constructora, además de trabajadores de otros rubros relacionados directamente con Grupo Cipriani.

El impacto indirecto amplía considerablemente ese universo.

En este contexto, Cipriani permanece en su mansión de La Barra "Gin Tonic" y, según pudo confirmar Cadena del Mar, manifestó que no se irá hasta que el problema encuentre una solución.

El empresario tiene previsto mantener mañana lunes 17 de agosto un encuentro con el Intendente Departamental de Maldonado, Miguel Abella, mientras continúa abierta la interrogante respecto a quién tendrá finalmente a su cargo la continuidad de los trabajos.

Imagen: ilustrativa.

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