Clima

Cinco días críticos (Uruguay): inumet advierte por lluvias intensas y tormentas severas.

El organismo emitió un aviso especial desde la madrugada del jueves 16 hasta la tarde del lunes 20 de julio. El evento tendrá mejoras temporarias, pero puede dejar acumulados importantes, granizo, actividad eléctrica, rachas muy fuertes y riesgo hidrológico en zonas del norte.

Uruguay ingresará desde la madrugada del jueves 16 de julio en un período de marcada inestabilidad, con lluvias abundantes y tormentas que podrán ser fuertes o puntualmente severas.

El Instituto Uruguayo de Meteorología emitió un aviso especial a la población por un evento que se extenderá, con pausas y mejoras temporarias, hasta la tarde del lunes 20, en un escenario que exigirá seguimiento sostenido durante cinco días.

El fenómeno no será uniforme en todo el territorio ni tendrá la misma intensidad durante cada jornada.

Según el informe difundido por Inumet y consignado por los colegas periodistas de El Observador y El País, el episodio se dividirá en dos etapas: una primera fase entre este jueves y viernes, asociada al ingreso de un frente cálido por el litoral oeste, y una segunda durante el fin de semana, cuando un sistema semiestacionario oscilará entre el sur de Brasil y el norte uruguayo.

Durante el primer tramo, las precipitaciones comenzarán a organizarse desde el oeste y avanzarán hacia otras zonas del país.

En esa fase, los mayores acumulados podrían ubicarse en la franja centro-este y norte, con registros estimados de entre 40 y 80 milímetros, aunque no se descartan valores superiores en puntos concretos.

El sur y el extremo suroeste, en principio, serían las áreas menos comprometidas, sin quedar completamente al margen del cambio de tiempo.

La segunda etapa concentrará buena parte de la atención.

Entre el sábado 18, el domingo 19 y hasta la tarde del lunes 20, el frente semiestacionario favorecerá la repetición de lluvias y tormentas sobre el norte del país.

Para esa zona, los modelos manejados por Inumet proyectan acumulados de 80 a 120 milímetros, con posibilidad de registros superiores; en la franja central, los valores podrían ubicarse entre 60 y 100 milímetros.

El director de Pronósticos de Inumet, Néstor Santayana, señaló que uno de los puntos más sensibles será la cuenca del río Cuareim, donde los acumulados podrían alcanzar entre 100 y 200 milímetros a lo largo de todo el evento.

Esa cifra, cercana a la lluvia de dos meses concentrada en pocos días, vuelve especialmente relevante el monitoreo hidrológico, tanto por la respuesta de los cursos de agua como por el impacto que puede generarse en zonas bajas, caminería rural y áreas urbanas expuestas a anegamientos.

En zonas de tormenta podrán registrarse rachas de viento muy fuertes, caída de granizo, intensa actividad eléctrica y lluvias copiosas en lapsos breves.

Inumet aclaró que el evento no implica lluvia continua durante cinco días, sino una sucesión de períodos inestables, con mejoras transitorias y nuevas áreas de precipitación.

Esa alternancia, sin embargo, no reduce el riesgo: cuando las tormentas se reiteran sobre una misma región, el acumulado puede volverse el principal factor de preocupación.

El organismo puso la información a disposición de los Centros Coordinadores de Emergencias Departamentales, el Sistema Nacional de Emergencias y la Dirección Nacional de Aguas, para acompañar la evolución del episodio y anticipar posibles impactos.

La coordinación será clave si los acumulados más altos se verifican sobre cuencas sensibles, especialmente en el norte y en departamentos fronterizos.

El pronóstico oficial ya marcaba el cambio de patrón antes del inicio del evento.

Para el miércoles 15, Inumet preveía aumento de nubosidad hacia la tarde y la noche, con viento del norte y noreste; para el jueves 16, el escenario pasaría a cielo cubierto, precipitaciones y tormentas, con rachas que podrían alcanzar los 50 kilómetros por hora en algunos sectores.

La situación se da, además, en un contexto regional observado con atención por los servicios meteorológicos, por la persistencia de sistemas frontales y la posibilidad de acumulados relevantes en el norte uruguayo y el sur de Brasil.

Sin necesidad de caer en alarmismo, la combinación de humedad, aire cálido, sistemas de lento desplazamiento y tormentas organizadas configura un escenario de cuidado, sobre todo allí donde la lluvia pueda repetirse durante varias jornadas.

La recomendación central es seguir las actualizaciones oficiales, evitar circular durante tormentas intensas, no cruzar pasos crecidos y tomar precauciones ante descargas eléctricas, granizo o ráfagas fuertes.

El evento todavía puede tener ajustes en ubicación e intensidad, pero la señal meteorológica es clara: desde el jueves, Uruguay entrará en un tramo de vigilancia sostenida, con el norte como principal zona de atención y con el componente hidrológico en el centro del monitoreo.