PREOCUPACIÓN

Maldonado: advierten por escenario "catastrófico" ante el avance del Picudo Rojo.

La Intendencia Departamental de Maldonado ya invirtió más de un millón de dólares en el combate contra la plaga y declaró la emergencia sanitaria en la Zona Oeste. Las autoridades locales advirtieron que la falta de controles y tratamientos por parte de los propietarios privados, donde se concentra la mayor población de palmeras, podría derivar en una pérdida irreversible de la identidad paisajística y turística del departamento.

El Gobierno departamental desplegó una serie de censos técnicos para determinar la ubicación de los grandes grupos de palmeras e identificar el origen de la propagación del insecto.

La administración resolvió declarar formalmente el "estado de emergencia sanitaria" en la Zona Oeste debido a la alta densidad poblacional de la plaga.

Los focos activos y la cantidad de ejemplares afectados se concentran con mayor gravedad en las jurisdicciones de los Municipios de Solís Grande, Pan de Azúcar y Piriápolis, lo que actualmente desborda las capacidades operativas locales.

La inversión económica realizada hasta el momento por el ejecutivo departamental supera el millón de dólares para intentar frenar el avance del vector.

El relevamiento de las cuadrillas municipales arrojó como resultado que el mayor porcentaje de las plantas afectadas se concentra en predios de propiedad particular.

La normativa legal vigente establece que la comuna tiene responsabilidad operativa estricta únicamente sobre los ejemplares ubicados en las veredas, plazas y espacios públicos.

Los registros actuales muestran la existencia de 1756 palmeras afectadas en todo el territorio de Maldonado, de las cuales 198 corresponden al ornato público.

En las zonas de dependencia estatal se mantiene un tratamiento continuo mediante la utilización de un sistema preventivo de piquetas y duchas foliares.

La falta de acción o tratamiento por parte de los privados anula los esfuerzos públicos, ya que las palmeras de la vía pública corren riesgo constante de contagio y colapso.

Las autoridades exhortaron a los propietarios de terrenos y a las empresas de paisajismo a sumarse de forma urgente a las tareas de fumigación y control.

El vertedero de la ciudad de Pan de Azúcar quedó establecido como el único lugar habilitado en todo el departamento para recibir los restos de las palmeras taladas.

Para coordinar las acciones de contención a gran escala, se mantienen mesas de trabajo e intercambios constantes con el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca, y el Ministerio de Ambiente.