CATÁSTROFE

Tragedia ferroviaria en el sur de España: colisión de trenes de alta velocidad deja decenas de víctimas.

Un descarrilamiento masivo cerca de la localidad de Córdoba provocó el choque entre dos formaciones de pasajeros de las empresas Iryo y Renfe. El siniestro, ocurrido en una zona de difícil acceso, activó un despliegue sin precedentes de los servicios de emergencia para rescatar a las personas atrapadas entre los restos de los vagones.

Durante la tarde de este domingo 18 de enero, una catástrofe ferroviaria conmocionó a la región de Andalucía tras el descarrilamiento de un tren de alta velocidad que cumplía el trayecto entre Málaga y Madrid.

El incidente se produjo en las proximidades de la estación de Adamuz, cuando los últimos vagones de la formación invadieron el carril contrario e impactaron frontalmente contra otro tren que se dirigía hacia Huelva, provocando que ambos descarrilaran violentamente.

Las autoridades de la Guardia Civil y equipos de rescate confirmaron que el impacto dejó un saldo de 21 personas fallecidas y al menos 25 heridos en estado crítico.

Los servicios de bomberos de Córdoba describieron una escena de extrema complejidad, donde el amasijo de hierros y asientos destrozados obligó a realizar maniobras de corte de estructuras para liberar a los sobrevivientes que habían quedado confinados en los vagones volcados.

En las dos formaciones viajaban más de 400 personas en total. Testigos que se encontraban a bordo relataron haber sentido una vibración similar a un terremoto antes de que las ventanillas estallaran y los objetos salieran proyectados por el interior de los coches.

Ante la magnitud de la emergencia, el tráfico ferroviario de alta velocidad entre la capital española y el sur del país fue suspendido totalmente para permitir el aterrizaje de helicópteros sanitarios y el trabajo de las unidades de investigación.

El Gobierno de España y la Junta de Andalucía han movilizado centros de apoyo para los familiares en las estaciones de origen y destino, mientras expertos de Adif inician las pericias técnicas para determinar por qué los vagones de la operadora Iryo abandonaron los rieles.

Este accidente se posiciona como uno de los más graves en la historia reciente del sistema de transporte ferroviario europeo, poniendo en alerta a todos los protocolos de seguridad vial del continente.