MONITOREADO
Tatú carreta (Argentina): un dispositivo satelital permitirá seguir los movimientos del ejemplar.
Investigadores en el Parque Nacional El Impenetrable, en Chaco, monitorean sus desplazamientos, el uso de su hábitat y aportar información clave para proteger a una especie considerada en peligro de extinción en el país.
Un equipo de investigadores concretó un nuevo avance en la conservación del tatú carreta al instalar un dispositivo GPS en un ejemplar silvestre dentro del Parque Nacional El Impenetrable, en la provincia del Chaco.
La iniciativa permitirá obtener información inédita sobre los desplazamientos y hábitos del armadillo más grande del planeta.

La experiencia constituye el segundo monitoreo satelital realizado sobre esta especie en el área protegida, luego de un primer seguimiento efectuado en 2023.
El trabajo forma parte del Proyecto Tatú Carreta, impulsado por el Centro de Investigaciones del Bosque Atlántico (CeIBA), que desarrolla el primer estudio ecológico de largo plazo sobre la especie en Argentina.
Gracias a la tecnología satelital, los científicos podrán conocer con mayor precisión cómo utiliza el animal su territorio, cuáles son sus recorridos habituales, qué ambientes prefiere y cómo influyen las actividades humanas sobre su comportamiento.

La información también permitirá identificar corredores biológicos y zonas prioritarias para la conservación, herramientas fundamentales para diseñar estrategias que favorezcan la supervivencia de la especie en la región chaqueña.
Una vez colocado el dispositivo, veterinarios realizaron un control sanitario completo y liberaron al ejemplar exactamente en el lugar donde había sido capturado, con el propósito de evitar alteraciones en su conducta natural.
El tatú carreta (Priodontes maximus) es el armadillo viviente de mayor tamaño del mundo.
Puede superar el metro y medio de longitud, incluyendo la cola, y posee un resistente caparazón formado por placas óseas, además de enormes garras delanteras que utiliza para excavar profundas madrigueras y buscar alimento, compuesto principalmente por hormigas y termitas.
Su distribución comprende bosques tropicales y subtropicales de Sudamérica, desde Venezuela y las Guayanas hasta Paraguay y el norte argentino.
En el país está catalogado como una especie en peligro de extinción, mientras que a nivel internacional figura como vulnerable.

Entre las principales amenazas para su supervivencia se encuentran la deforestación, la fragmentación de los bosques, la caza furtiva y el tráfico ilegal de fauna silvestre, factores que reducen cada vez más su hábitat natural.
Desde la Administración de Parques Nacionales destacaron que los datos obtenidos mediante este seguimiento contribuirán a mejorar las políticas de manejo y conservación de una de las especies más emblemáticas y menos conocidas de la fauna argentina, con el objetivo de garantizar su preservación para las futuras generaciones.