DEFENSA

Polonia: entrenan civiles ante una posible guerra.

El Gobierno polaco amplió los programas de entrenamiento voluntario para que la población adquiera herramientas en primeros auxilios, supervivencia, ciberseguridad y respuesta ante emergencias, frente al deterioro del escenario de seguridad en Europa del Este.

Las autoridades impulsan una serie de iniciativas destinadas a fortalecer la preparación de la población ante un eventual conflicto armado, en un contexto marcado por el aumento de las tensiones con Rusia y la continuidad de la guerra en Ucrania.

Uno de los programas es "En Preparación" (wGotowości), que ofrece cursos voluntarios de un día sobre seguridad básica, supervivencia, primeros auxilios e higiene cibernética.

El objetivo es que los participantes adquieran herramientas para actuar tanto en emergencias militares como en desastres naturales o situaciones de crisis.

El Ministerio de Defensa prevé capacitar a unas 400.000 personas durante 2026, mediante entrenamientos individuales y grupales, además de programas para reservistas y el servicio militar voluntario.

Los ciudadanos pueden inscribirse a través de una aplicación móvil y elegir la fecha y el lugar de las actividades.

La estrategia forma parte de un plan más amplio para reforzar la resiliencia de los cerca de 38 millones de habitantes del país. Según las autoridades, la preparación civil es un complemento clave del fortalecimiento de las Fuerzas Armadas.

En paralelo, Polonia incrementó su inversión en defensa y proyecta destinar el 4,7% de su Producto Interno Bruto (PIB) al área, una de las cifras más elevadas dentro de la OTAN. Además, continúa ampliando su ejército profesional, que ya cuenta con unos 215.000 efectivos.

El Gobierno sostiene que estas medidas responden al deterioro del panorama regional tras la invasión rusa de Ucrania, así como al aumento de amenazas híbridas, entre ellas campañas de desinformación, sabotajes y ciberataques.

Actualmente, Estados Unidos mantiene alrededor de 10.000 militares desplegados de forma rotatoria en territorio polaco. El ministro de Defensa, Władysław Kosiniak-Kamysz, aseguró que recibió garantías de que esa presencia se mantendrá e incluso podría incrementarse.

Las autoridades también buscan aprovechar el programa europeo SAFE, dotado con 150.000 millones de euros, para financiar nuevas adquisiciones militares y continuar reforzando las capacidades defensivas del país.

Finalmente, responsables del Ejército remarcaron que el entrenamiento busca preparar a la ciudadanía para afrontar distintos escenarios de emergencia y fortalecer la capacidad de respuesta colectiva, una estrategia que también están desarrollando otros países cercanos a Rusia, como Finlandia, Suecia, Noruega, Estonia y Lituania.