AMBIENTE
Cambio climático y geopolítica: por qué el sur de Sudamérica vuelve a ser estratégico.
El Estrecho de Magallanes podría convertirse en una pieza cada vez más importante del comercio internacional si los problemas de las rutas artificiales se vuelven más frecuentes.
La apertura del Canal de Panamá en 1914 relegó durante más de un siglo al Estrecho de Magallanes, al ofrecer una ruta mucho más corta entre los océanos.
Sin embargo, las dificultades hídricas que enfrenta Panamá vuelven a dar relevancia a la histórica vía austral.
Para Chile, un aumento sostenido del tránsito podría generar más actividad portuaria, logística, servicios marítimos y recaudación, aunque también exigiría infraestructura suficiente para atender un mayor movimiento internacional.
El Estrecho de Magallanes continúa formando parte del monitoreo oficial del tráfico marítimo chileno, junto con el canal Beagle y el Cabo de Hornos, lo que refleja su importancia estratégica.
El objetivo no sería reemplazar al Canal de Panamá, sino contar con rutas alternativas frente a eventuales restricciones derivadas del cambio climático.
En ese escenario, el extremo sur de América podría recuperar parte de su histórico papel como puerta natural entre el Atlántico y el Pacífico.