gran susto
Alerta espacial: NASA ordenó de emergencia evacuar un sector de la Estación Espacial Internacional.
Cinco astronautas debieron refugiarse de forma preventiva en una cápsula de escape de la empresa SpaceX debido al agravamiento de una fuga de aire en el módulo de servicio ruso. Tras dos horas de máxima tensión originadas por un desacuerdo en los métodos de reparación en órbita, las autoridades revirtieron la medida de seguridad una vez de regreso en el complejo.
El monitoreo continuo de los sistemas de presurización de la base científica orbital generó un despliegue de seguridad sin precedentes entre las agencias aeroespaciales internacionales.
Los ingenieros de control activaron los protocolos de resguardo ante el riesgo de una descompresión descontrolada en la estructura.
El incidente comenzó exactamente a las 9:04 horas cuando el centro de control de misiones en Houston emitió la directiva de evacuación parcial.
La orden de las autoridades técnicas obligó a refugiarse a los cuatro integrantes de la misión Crew-12 junto a un quinto astronauta estadounidense.
El personal afectado debió abordar de inmediato la nave Crew Dragon de SpaceX que permanece acoplada al complejo.
La tripulación recibió la instrucción de colocarse los trajes espaciales ante la posibilidad de abandonar de forma histórica el laboratorio.
El origen de la crisis se desató en el sector ruso debido al incremento súbito de una pérdida de oxígeno preexistente.
Los registros técnicos evidenciaron que la fuga de aire se duplicó de manera repentina en la estructura.
El flujo de descompresión pasó de media libra diaria a una libra completa de aire perdido cada jornada.
El inconveniente se localiza en el módulo de servicio Zvezda, donde se detectaron pequeñas fisuras milimétricas.
La tensión escaló cuando los cosmonautas rusos intentaron utilizar una sierra para cortar y abrirse paso hacia la zona profunda de la grieta.
Los especialistas estadounidenses manifestaron su total desacuerdo con el tosco método de reparación empleado por sus pares.
Ante el peligro potencial de la maniobra, la base de la NASA procedió a asegurar la supervivencia de sus científicos.
El protocolo de refugio seguro se mantuvo activo durante un lapso aproximado de dos horas en el espacio.
Finalmente, la agencia estadounidense retiró la alerta tras pausarse las polémicas tareas de refacción en el sector afectado.
La tripulación pudo retornar al complejo orbital sana y salva, iniciándose una fase de evaluación del flujo de aire.
Los historiadores recordaron que en los 27 años de funcionamiento de la estación jamás se ha concretado una evacuación total por fallas.