CELEBRACIÓN EMPAÑADA

Obelisco (Buenos Aires): incidentes tras la derrota dejaron al menos 15 detenidos.

La concentración de hinchas, que en un comienzo transcurrió con normalidad tras la final del Mundial, derivó en graves disturbios que obligaron a un amplio despliegue policial en la avenida 9 de julio de Buenos Aires. Hubo personas lesionadas, 7 efectivos con politraumatismos y fue necesario utilizar un camión hidrante para restablecer el orden.

Lo que comenzó como una multitudinaria reunión de simpatizantes argentinos en las inmediaciones del Obelisco de Buenos Aires, terminó con escenas de violencia poco antes de la medianoche de ayer, domingo 19 de julio.

En medio de la desconcentración posterior a la derrota frente a España, un grupo de personas protagonizó serios incidentes que obligaron a la intervención de las fuerzas de seguridad.

De acuerdo con la información oficial, los primeros desmanes se produjeron cuando varios individuos sobrepasaron el vallado perimetral instalado alrededor del monumento.

A partir de ese momento se desencadenaron los enfrentamientos, durante los cuales fueron arrojadas botellas de vidrio y otros objetos contra los efectivos policiales.

Frente al incremento de la violencia, la Policía respondió con gases lacrimógenos y desplegó un operativo para recuperar el control de la zona.

Algunos de los involucrados fueron reducidos en el lugar, mientras otros opusieron resistencia y lograron escapar en distintas direcciones.

Como consecuencia de los disturbios, al menos 7 funcionarios sufrieron politraumatismos.

El procedimiento contó además con el apoyo de un camión hidrante de Infantería, que recorrió la avenida 9 de Julio desde la intersección con Corrientes hasta la zona de avenida Belgrano, utilizando cañones de agua para dispersar a quienes continuaban provocando incidentes.

A medida que avanzó el operativo, la intensidad de los enfrentamientos comenzó a disminuir y la situación fue recuperando la calma.

Durante los disturbios también se registraron varios simpatizantes heridos.

La secuencia se extendió durante poco más de 20 minutos y se concentró en los alrededores del Obelisco, donde desde horas antes se habían congregado miles de personas —entre familias, grupos de amigos e hinchas— para acompañar a la Selección durante la final del Mundial.

Con el avance del operativo, la convocatoria terminó por disolverse.

Al menos 15 personas quedaron a disposición de la Justicia.

Imágenes: Ureste Azucena + AFP + Luis Robayo

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