NARCO-DÓLARES
"El Mayo" Zambada (Estados Unidos): busca decomisar USD 15.000 millones de dólares.
La Justicia estadounidense solicitó una confiscación atribuida a uno de los fundadores y máximos líderes del Cártel de Sinaloa. De concretarse, sería uno de los mayores decomisos de la historia y los fondos podrían destinarse a seguridad, investigaciones y compensación de víctimas.
La solicitud forma parte del proceso judicial cuya sentencia está prevista para el 20 de julio y representa uno de los mayores golpes financieros contra una organización narcotraficante.
De confirmarse la confiscación, el monto superará ampliamente otros decomisos históricos y quedará por encima de los 12.600 millones de dólares que la Justicia estadounidense ordenó confiscar en 2019 a Joaquín "El Chapo" Guzmán.
Según la legislación estadounidense, cuando un tribunal determina que un patrimonio proviene de actividades ilícitas, los bienes pasan a ser propiedad del Estado.
El objetivo no solo es sancionar a los responsables, sino también desmantelar la estructura económica que sostiene a las organizaciones criminales.
Especialistas en seguridad explican que esos recursos suelen incorporarse a fondos administrados por el Departamento de Justicia y otras agencias federales.
El dinero puede utilizarse para financiar nuevas investigaciones, fortalecer organismos encargados de combatir el crimen organizado y apoyar a agencias estatales y locales que participaron en los operativos.
Una parte de los fondos también puede destinarse a programas de compensación para víctimas de delitos, aunque quienes aspiren a recibir una indemnización deben presentar un reclamo formal y demostrar el perjuicio sufrido.
Respecto a una eventual reclamación por parte de México, expertos consideran que esa posibilidad existe desde el punto de vista legal, aunque las probabilidades de éxito son reducidas.
Argumentan que fue Estados Unidos quien desarrolló la investigación financiera que permitió rastrear los activos presuntamente obtenidos mediante actividades ilícitas.
Los investigadores destacan que seguir el rastro del dinero del narcotráfico es una tarea compleja.
Las organizaciones criminales suelen ocultar su patrimonio mediante empresas pantalla, prestanombres, inversiones legales y cuentas distribuidas en distintos países, mezclando fondos de origen ilícito con recursos provenientes de actividades aparentemente legítimas.
Existen antecedentes de cooperación internacional en este tipo de casos.
Estados Unidos y México ya compartieron recursos decomisados en investigaciones conjuntas sobre lavado de dinero durante 2010 y 2012.
En otros países, como Italia, parte de los bienes confiscados a las organizaciones mafiosas son reutilizados con fines sociales, destinándose a proyectos comunitarios y de interés público.
El caso de "El Mayo" Zambada vuelve a poner el foco en una de las principales estrategias para combatir al crimen organizado: además de capturar a sus líderes, atacar sus finanzas y privarlos de los recursos económicos que permiten sostener sus operaciones, ampliar su influencia y reconstruir sus estructuras.