DECISIONES
Falleció Pablo Cánepa (eutanasia): fue uno de los principales impulsores de la ley.
El diseñador gráfico montevideano murió este lunes 1° de junio a los 39 años. Su familia destacó el respaldo recibido durante el procedimiento y el acompañamiento de amigos y seres queridos en sus últimas horas.
La aplicación de la normativa que regula la eutanasia en Uruguay volvió a tener una expresión pública esta semana con la muerte de Pablo Cánepa, un hombre de 39 años que durante los últimos cuatro años permaneció postrado a causa de una enfermedad degenerativa que limitó progresivamente su movilidad.
La información fue confirmada por su hermano, Eduardo Cánepa a los colegas de El País, quien señaló que el procedimiento se desarrolló con agilidad y destacó el trato recibido por parte de los profesionales de la salud que participaron en el proceso.
Acompañado por familiares y amigos:
Según relató Eduardo Cánepa, Pablo transitó sus últimos momentos rodeado de familiares y amigos, en un entorno de contención y afecto.
También remarcó el apoyo brindado por las autoridades de la mutualista donde se llevó adelante el procedimiento, institución cuyo nombre la familia optó por mantener en reserva.
De acuerdo con su testimonio, tanto el equipo médico como los responsables del centro asistencial ofrecieron respaldo permanente durante toda la instancia: “En ese sentido estamos aliviados”, expresó.
Tras su fallecimiento, la familia compartió un mensaje en la cuenta de Instagram de Pablo acompañado por un video homenaje.
Allí destacaron que conservó el humor que lo caracterizaba hasta sus últimos minutos y manifestaron cuánto será extrañado por sus seres queridos.
Una enfermedad sin diagnóstico concluyente:
Pablo Cánepa nació en Montevideo en agosto de 1986 y desarrollaba su actividad profesional como diseñador gráfico.
En una entrevista concedida a los colegas periodistas de Clarín en el año 2025, explicó que los primeros síntomas aparecieron en el 2022 mediante episodios de mareos que inicialmente no parecían indicar una enfermedad grave.
Sin embargo, el cuadro avanzó rápidamente y en pocos meses sufrió una pérdida significativa de movilidad.
Pese a los numerosos estudios realizados, los médicos no lograron establecer un diagnóstico definitivo.
Según explicó entonces Eduardo Cánepa, una de las hipótesis más probables apuntaba a una enfermedad de origen autoinmune que afectaba las neuronas motoras, provocando un deterioro irreversible.
Con el paso del tiempo, Pablo quedó limitado al movimiento de la cabeza y enfrentó crecientes dificultades físicas derivadas de la evolución de la enfermedad.
Su papel en el debate sobre la eutanasia:
Al comprender que su condición no tenía posibilidades de recuperación, Cánepa se convirtió en uno de los impulsores de la legalización de la eutanasia en nuestro país y participó activamente en la discusión pública sobre el tema.
Su caso es el segundo que se conoce públicamente desde la entrada en vigor de la normativa.
El primero correspondió a una mujer de 69 años con cáncer terminal que recibió el procedimiento el pasado 22 de mayo, tal cual lo informó oportunamente Cadena del Mar.
El protocolo que regula la práctica comenzó a aplicarse el 20 de abril de este año tras la firma de la Ministra de Salud Pública, Dra. Cristina Lustemberg, y la reglamentación suscrita por el Presidente de la República, Prof. Yamandú Orsi.