Unvenu
Movilidad eléctrica: impacta negativamente la venta de combustibles en zonas de Montevideo.
Las estaciones de servicio ubicadas en las zonas de mayor poder adquisitivo de la capital del país, reportan una disminución en el despacho de combustible Súper. Ante este cambio de consumo, el sector empresarial solicita medidas al Gobierno para proteger los puestos de trabajo.
A comienzos de este año 2026, la Unión de Vendedores de Nafta del Uruguay (Unvenu) ha manifestado su inquietud por la incipiente reducción en la comercialización de combustibles fósiles, motivada por la creciente adopción de vehículos eléctricos.
Aunque el fenómeno no es uniforme en todo el país, las autoridades del gremio aseguran que la tendencia ya es una realidad tangible en los barrios costeros de Montevideo y en las zonas de barrios privados cercanos al límite departamental.
Según el secretario de la Unvenu, Daniel Añón, la caída en las ventas es particularmente notable en las estaciones de servicio situadas al sur de la Avenida Italia, desde Punta Carretas hacia el este.
En estos puntos, la preferencia por el automóvil eléctrico ha generado una baja en el consumo de nafta Súper, el producto más vendido del mercado, lo que enciende las alarmas sobre la viabilidad de los comercios y la estabilidad de los empleados del rubro en el mediano plazo.
Como estrategia de adaptación, los estacioneros mantienen negociaciones con UTE para instalar puntos de carga rápida en sus establecimientos.
Sin embargo, desde el sector consideran que esto es solo un paliativo, ya que la tendencia global indica que la mayoría de los usuarios de estos vehículos prefieren realizar la carga en sus propios hogares, acudiendo a las estaciones únicamente durante trayectos de larga distancia, como el que se realia hacia Punta del Este en estas épocas.
Frente a este escenario, los empresarios reclaman al Poder Ejecutivo mayor proactividad y políticas que permitan competir en igualdad de condiciones.
La mayor preocupación radica en que una pérdida sostenida de rentabilidad termine afectando la red de estaciones de servicio, por lo que buscan acompañar la transición energética sin descuidar la protección de la inversión privada y el capital humano del sector.