ECONOMÍA
Menos quiebras que en 2025, pero el nivel de insolvencias sigue siendo elevado en Uruguay.
Las solicitudes de concurso de acreedores descendieron un 31,7% durante el primer semestre de 2026 respecto al mismo período del año anterior. Sin embargo, la Liga de Defensa Comercial (Lideco) advirtió que la cantidad de empresas con problemas financieros continúa siendo alta en comparación con años previos, en un contexto de menor actividad económica y ventas.
Las empresas uruguayas presentaron un total de 69 solicitudes de concurso de acreedores durante el primer semestre de 2026, una cifra inferior a las 101 registradas en igual período de 2025, año que estuvo marcado por el impacto de la crisis de los denominados "fondos ganaderos".
La caída fue del 31,7%, aunque el nivel continúa siendo superior al observado antes de esa crisis.
De acuerdo con datos de la Liga de Defensa Comercial (LIDECO), si se excluye el excepcional comportamiento de 2025, la tendencia sigue siendo ascendente.
En comparación con los primeros semestres de años anteriores, las solicitudes aumentaron un 35% respecto a 2022, un 47% frente a 2023 y un 13% en relación con 2024.
El Director gerente de LIDECO, Bernardo Quesada, explicó que la situación responde a un escenario económico "más frío", caracterizado por una disminución en las ventas y una menor dinámica de inversión.
Según señaló, el incremento de las dificultades financieras no se limita a un sector específico, sino que refleja un enfriamiento general de la actividad.
Los concursos de acreedores abarcaron empresas vinculadas al comercio, construcción, transporte, seguridad, turismo, avicultura, indumentaria y servicios, entre otros rubros, evidenciando que las dificultades de pago alcanzan a buena parte del entramado empresarial.
Otro dato relevante es que 54 de los 69 concursos fueron promovidos por acreedores, mientras que solo 15 fueron iniciados voluntariamente por las propias empresas.
La normativa vigente otorga un beneficio a quienes impulsan el proceso judicial, permitiéndoles cobrar con prioridad parte de sus créditos, lo que explica el crecimiento de este tipo de presentaciones.
Entre los casos más notorios del semestre se encuentra el cierre de la Cooperativa de Lechería de Melo (Coleme), luego de frustrarse una inversión privada que buscaba mantener operativa la planta.
También sobresale la situación de la empresa gastronómica Produits de France SAS, propietaria de las marcas Saint Germain y Piazza Italia, cuya insolvencia también perjudicó a inversores que habían aportado fondos mediante la plataforma de financiamiento colectivo Crowder.
En paralelo, el informe de LIDECO mostró que las sanciones por cheques sin fondos permanecen relativamente estables.
Entre junio de 2025 y mayo de 2026 se registraron 1.255 cuentas bancarias sancionadas, un incremento de apenas 0,88% respecto al período anterior.
Del total, 343 fueron clausuradas, lo que representó un aumento del 13,6%, mientras que 912 quedaron suspendidas, registrando una disminución del 3,18%.
Las suspensiones son aplicadas por las instituciones bancarias cuando un cheque rechazado por falta de fondos no es regularizado dentro del plazo previsto.
En tanto, las clausuras son determinadas por el Banco Central del Uruguay (BCU) cuando existen reincidencias o irregularidades más graves.