SALUD MENTAL
Psic. Rubén González: "Cuando un chico se aísla durante horas en su habitación o muestra insensibilidad ante la violencia, algo está pasando".
El especialista en salud mental abordó en su columna de "La Mañana en Cadena" el preocupante aumento de la violencia entre adolescentes, vinculándolo con factores culturales, familiares y tecnológicos que están moldeando a las nuevas generaciones. Sostuvo que, aunque los padres tienen una responsabilidad clave, es fundamental entender que la violencia actual responde a múltiples causas interrelacionadas.
La violencia juvenil como reflejo de una cultura agresiva
En su intervención semanal en Cadena del Mar, el psicólogo Rubén González explicó que la violencia juvenil no puede atribuirse únicamente a la negligencia parental.
"Estamos inmersos en una cultura de la violencia", afirmó. Desde pequeños, los niños y adolescentes están expuestos a contenidos violentos en medios de comunicación, redes sociales y videojuegos.
"Es más fácil insultar detrás de una pantalla que enfrentarse cara a cara", señaló, destacando cómo la tecnología fomenta la deshumanización y la pérdida de empatía.
Además, subrayó que esta violencia no es comparable con la de décadas pasadas. "La magnitud y la naturaleza de los actos violentos han cambiado", explicó. Hoy, fenómenos como los retos virales o las peleas filmadas para redes sociales reflejan una búsqueda de reconocimiento y admiración que se ha vuelto prioritaria en una sociedad narcisista.
El rol de los padres en un mundo cambiante
Aunque algunos señalan directamente a los padres como culpables de la conducta violenta de sus hijos, el profesional advirtió que este enfoque es injusto y simplista: "También están inmersos en esta cultura y muchas veces carecen de herramientas para enfrentar los desafíos modernos", dijo.
Sugirió que los cambios bruscos en la conducta de un adolescente pueden ser señales de alerta que requieren atención: "Cuando un chico se aísla durante horas en su habitación o muestra insensibilidad ante la violencia, algo está pasando", señaló.
Factores multifactoriales detrás de la violencia
Finalmente, González abordó las causas profundas de la conducta violenta recurrente: "Detrás de un comportamiento agresivo suele haber tensiones no resueltas", explicó.
Y ejemplificó cómo un niño que parece tranquilo en casa puede descargar su frustración en la escuela, mientras que otro puede reprimir sus emociones en el colegio y liberarlas en el hogar.
Rubén González concluyó destacando la necesidad de abordar este problema desde múltiples frentes: familias, escuelas, medios de comunicación y políticas públicas deben trabajar juntos para promover valores como el respeto, la empatía y la cooperación.
"No podemos seguir alimentando una cultura del placer inmediato y la competitividad desmedida" reflexionó. "Es hora de reconstruir los lazos sociales y educar para la paz", cerró.