un paso adelante
Innovación sustentable (Argentina): calefón ecológico fabricado con residuos transforma basura en agua caliente.
El proyecto desarrollado por la organización Sumando Energías combina radiación solar, reciclaje y participación comunitaria. Cada sistema puede reutilizar unas 264 botellas PET, 180 latas de aluminio y 90 envases Tetra Brik para producir agua caliente sin utilizar gas o electricidad como fuente directa de calor.
Una iniciativa argentina propone una alternativa de bajo costo para obtener agua caliente a partir de una combinación poco habitual: energía solar y materiales que normalmente terminarían en la basura.
Se trata de los termotanques solares desarrollados por Sumando Energías, una organización que trabaja junto a familias en la construcción e instalación de estos equipos.
El sistema fue impulsado en 2014 por el ingeniero industrial Pablo Castaño y está orientado especialmente a familias con dificultades para acceder a los servicios convencionales. Según datos difundidos por la organización, ya se construyeron equipos junto a unas 160 familias, alcanzando a más de 800 personas.
El funcionamiento se basa en un colector solar conectado a un tanque de almacenamiento.
Las latas de aluminio son aplastadas, pintadas de negro y colocadas alrededor de caños de PVC.
Al recibir la radiación solar, el aluminio absorbe calor y lo transmite al agua que circula por el interior de las cañerías.
Las botellas de plástico y los envases Tetra Brik cumplen principalmente una función de aislamiento y forman parte de la estructura del colector.
El sistema también utiliza el denominado efecto termosifón: al calentarse, el agua se vuelve menos densa y asciende naturalmente hacia el tanque, mientras el agua más fría desciende para volver a ingresar al circuito de calentamiento.
Cada unidad puede reutilizar aproximadamente 264 botellas PET, 180 latas de aluminio y 90 envases Tetra Brik, además de un colchón de goma espuma y un tambor plástico.
De esta manera, residuos de uso cotidiano pasan a formar parte de una infraestructura destinada a generar agua caliente.
El proyecto no se limita a entregar los equipos terminados. Las propias familias participan del proceso de construcción junto con voluntarios y especialistas, lo que permite que quienes reciben el sistema conozcan su funcionamiento y puedan realizar tareas de mantenimiento posteriormente.
De acuerdo con Sumando Energías, los sistemas instalados pueden cubrir aproximadamente el 80% del consumo anual de agua caliente de una vivienda mediante energía solar.
Ese porcentaje, sin embargo, depende de variables como la radiación disponible, la época del año, las condiciones meteorológicas y el consumo de cada hogar.
La utilización de materiales reciclados para fabricar colectores solares no es completamente nueva en Argentina.
Investigaciones desarrolladas en el país ya estudiaron sistemas de calentamiento de agua construidos con botellas PET y cañerías, demostrando la posibilidad de aprovechar la radiación solar para aplicaciones domésticas.
La Universidad Nacional de Córdoba también tomó experiencias de este tipo como referencia y desarrolló instalaciones de termotanques solares utilizando botellas, latas y otros materiales reutilizados.
La institución informó que realizó más de 50 construcciones e instalaciones y que en junio de 2026 organizó una capacitación gratuita sobre esta tecnología.
El aprovechamiento de la energía solar para calentar agua permite reducir la utilización de electricidad o gas destinados a esa tarea.
En Argentina, organismos oficiales señalan que el ahorro energético de un sistema solar térmico depende de la tecnología, la ubicación, el consumo y el sistema de respaldo, con un ahorro promedio estimado del 65% de la energía utilizada para calentar agua en determinadas condiciones.
Así, el proyecto combina dos objetivos: aprovechar una fuente renovable y extender la vida útil de materiales descartados.
El resultado es un sistema de agua caliente que busca reducir costos, reutilizar residuos y facilitar el acceso a una tecnología solar que puede ser construida mediante participación comunitaria.