POLÉMICA
Juan Urdangaray (FA): “No podemos seguir entregando calles públicas a privados”.
El Edil cuestionó la anuencia concedida para desafectar un tramo de Laguna Merín, advirtió sobre sus efectos en la conectividad costera y anunció que respaldará eventuales acciones promovidas por residentes.
La controversia por el destino de calle Laguna Merín ingresó en una nueva etapa luego de que la Junta Departamental de Maldonado autorizara al Ejecutivo a avanzar con la desafectación y enajenación de una fracción ubicada en la zona de Club del Lago.
El Edil Juan Urdangaray Caligari, del Frente Amplio, sostuvo en diálogo con “La Mañana en Cadena” que la decisión compromete una vía estratégica para la circulación y desconoce la proyección urbana de un sector en expansión.
El expediente N° 380/2026 recibió la anuencia del Cuerpo Legislativo el martes 14 de julio mediante 21 votos afirmativos en 30.
La Resolución N° 239/2026 habilitó al Ejecutivo Departamental a retirar del dominio público el tramo identificado en los planos y transferirlo, a título oneroso, a cambio de padrones situados en la Localidad Catastral Punta Ballena.
Aunque el trámite fue presentado en distintos ámbitos como una venta, la operación aprobada tiene carácter de permuta. Urdangaray afirmó que su cuestionamiento central no depende únicamente del mecanismo económico utilizado, sino de la decisión política de desprenderse de una vía ya abierta, equipada y utilizada por residentes y visitantes.
“No podemos seguir entregando calles públicas en un departamento donde la cantidad de vehículos aumenta y donde tenemos que pensar estratégicamente qué conexiones abrir, no cuáles cerrar”, remarcó.
UN EXPEDIENTE INICIADO EN EL AÑO 2020
El representante frenteamplista explicó que las primeras gestiones comenzaron en febrero de 2020, cuando el interesado solicitó simultáneamente una exoneración de la contribución inmobiliaria y la adquisición del tramo.
Según la documentación analizada durante el tratamiento parlamentario, fueron presentadas seis notas entre 2020 y 2025 para solicitar avances en el proceso. En la última de ellas, el gestionante desistió del beneficio tributario, aunque mantuvo su pretensión sobre Laguna Merín.
Urdangaray consideró que esa insistencia demuestra la importancia que la operación tenía para el solicitante. Sin embargo, reclamó que el mismo nivel de atención se aplique al estudio de las consecuencias territoriales, ambientales y viales que podría provocar el cierre de una conexión existente.
El Edil sostuvo que no se trata de una arteria proyectada únicamente sobre un plano ni de un trazado que jamás hubiera sido abierto. Durante una recorrida realizada un fin de semana, aseguró haber constatado tránsito vehicular y conversado con vecinos que desconocían que la vía estaba incluida en un proceso de desafectación.
CONTINUIDAD DEL PASEO COSTANERO
Laguna Merín funciona como una conexión próxima a la rambla de Laguna del Sauce y permite retomar el recorrido vehicular luego de una interrupción en el paseo costanero.
Para Urdangaray, esa función adquiere mayor relevancia ante el crecimiento residencial y la posible llegada de nuevos desarrollos inmobiliarios a la zona. El Legislador Departamental planteó que las decisiones sobre el territorio no deberían analizarse padrón por padrón, sino dentro de una planificación integral que contemple movilidad, accesibilidad y expansión urbana.
“Cuando pensamos el territorio, no podemos mirar solamente esa fracción. Tenemos que observar toda la zona, su crecimiento y los proyectos que pueden instalarse en los próximos años”, argumentó.
El dirigente afirmó que la pérdida de Laguna Merín obligaría a modificar los recorridos utilizados para desplazarse entre la costanera, la ruta 12 y la ruta Interbalnearia. También advirtió que cerrar conexiones existentes podría generar dificultades futuras si continúa aumentando la población o se consolidan nuevos barrios.
DIMENSIONES Y TASACIÓN
Durante su intervención en Cadena del Mar (F.M.106.5), Urdangaray señaló que el tramo posee casi 300 metros de extensión y representa una superficie cercana a los 5.500 metros cuadrados al considerar su ancho y los retiros correspondientes.
También indicó que la tasación incorporada al expediente estableció un valor de 59 dólares por metro cuadrado. Para cuestionar esa cifra, comparó el cálculo con el precio que tendría un terreno de 300 metros cuadrados bajo la misma valoración, equivalente a 17.700 dólares.
El Edil afirmó que resulta difícil encontrar un padrón por ese monto en cualquier punto del departamento y consideró que la operación favorece al interesado. Tanto las dimensiones señaladas como la tasación fueron expuestas durante el debate oficial del expediente.
“Acá hay una contradicción: se dice que el bien no tiene carácter comercial, pero al mismo tiempo se le asigna un precio para poder concretar la operación”, cuestionó.
Urdangaray aclaró que el valor económico no agota el debate. A su entender, incluso una contraprestación superior sería insuficiente si la medida perjudica la movilidad o elimina una vía que podría ser necesaria para el desarrollo futuro del entorno.
CUESTIONAMIENTOS A LOS INFORMES
Otro de los reparos planteados por el Frente Amplio se relaciona con la documentación técnica que respaldó la propuesta. Urdangaray afirmó que el expediente no contiene un análisis suficientemente profundo elaborado desde las áreas de Ordenamiento Territorial y Movilidad.
Según su interpretación, los informes describen antecedentes administrativos, pero no estudian de forma integral cómo la desafectación podría alterar la circulación, la trama urbana o la continuidad del paseo junto a la Laguna del Sauce.
El Edil diferenció este caso de otras enajenaciones aprobadas sobre trazados que nunca llegaron a abrirse. Reconoció que pueden existir situaciones en las cuales una modificación esté respaldada por razones técnicas, especialmente dentro de fraccionamientos sin consolidar, pero rechazó aplicar el mismo criterio en una zona habitada y con circulación efectiva.
“No es lo mismo discutir una línea que solamente existe en un plano que resolver sobre una vía asfaltada, iluminada, arbolada y utilizada por la población”, sostuvo.
RESPALDO A LOS VECINOS
El Edil señaló que mantiene conversaciones con residentes y colectivos de la zona que manifestaron su rechazo a la operación.
Algunos vecinos, según explicó, evalúan presentar recursos para intentar revertir o frenar los próximos actos administrativos.
Urdangaray adelantó que acompañará esas iniciativas en caso de que sean formalizadas y respaldará cualquier movilización pacífica destinada a conservar Laguna Merín dentro del dominio departamental.
“Si los vecinos deciden recurrir o impulsar una recolección de firmas, van a contar con mi apoyo. Me parece un acto de justicia defender un espacio que pertenece a toda la población”, afirmó.