EDUCACIÓN Y GESTIÓN
Eduardo Elinger (PC-100): “Las escuelas rurales cerradas pueden volver a tener vida”.
El Legislador Departamental del Partido Colorado, presentará ante el Jefe Comunal, Miguel Abella, un programa destinado a recuperar nueve antiguos centros educativos del interior departamental. La iniciativa contempla usos turísticos, deportivos, culturales, productivos, sociales y terapéuticos, respetando las competencias de la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP).
La recuperación de nueve escuelas rurales que dejaron de funcionar en el departamento será una de las iniciativas centrales que el legislador departamental del Partido Colorado, Eduardo Elinger, trasladará este miércoles 15 de julio al Intendente Miguel Abella, en el 5° piso, con la presencia del Secretario General, Dr. Álvaro Villegas.
El proyecto, denominado “Escuelas Vivas”, busca evitar que los edificios permanezcan abandonados y propone reutilizarlos mediante actividades vinculadas con turismo, cultura, producción, deporte, juventud, rehabilitación y salud mental.
El planteo será presentado durante la reunión que los cuatros integrantes de la Bancada del Partido Colorado mantendrán con el Ejecutivo Departamental a las 14:00 horas, en el 5° piso de la Intendencia.
“Han cerrado nueve escuelas rurales en el departamento. Hay algunas que están enclavadas en municipios o jurisdicciones donde pueden aprovecharse desde el punto de vista turístico, porque existen cerros y entornos adecuados para desarrollar determinadas actividades”, explicó Elinger a Cadena del Mar.
UN PROGRAMA CON DIFERENTES DESTINOS
La propuesta no prevé aplicar un único modelo a todos los inmuebles. Por el contrario, la intención es estudiar la ubicación, extensión, estado edilicio e historia de cada establecimiento para determinar qué uso podría resultar más conveniente.
Algunas propiedades podrían incorporarse a nuevos circuitos turísticos o servir como base para actividades deportivas y recreativas.
Otras, por contar con terrenos de mayor superficie y entornos naturales alejados de la ciudad, podrían destinarse a proyectos de granja, acciones dirigidas a jóvenes o programas vinculados con rehabilitación y salud mental.
“Hay escuelas que tienen hectáreas aprovechables para trabajar con los jóvenes, la salud mental o la rehabilitación, precisamente por el entorno en el que están ubicadas. También vamos a llevar un proyecto de granja”, adelantó.
Elinger entiende que el contacto con la naturaleza, el trabajo productivo y las tareas comunitarias podrían transformarse en herramientas de acompañamiento para personas que atraviesan situaciones de vulnerabilidad.
La aplicación concreta de estas ideas, sin embargo, dependería de los estudios correspondientes, de la situación jurídica de cada predio y de los acuerdos institucionales que pudieran alcanzarse.
RESPETO A LAS COMPETENCIAS DE ANEP
El Edil aclaró que “Escuelas Vivas” no pretende sustituir ni desconocer las atribuciones de la Administración Nacional de Educación Pública.
“ANEP es naturalmente el organismo que rige y nosotros nunca vamos a ir en su contra”, subrayó.
Según su razonamiento, el cierre de un centro rural suele convertirse en una decisión difícil de revertir, especialmente en zonas donde disminuye la cantidad de niños en edad escolar.
“Una escuela que se cierra generalmente tiene muy pocas posibilidades de volver a abrir”, afirmó.
Por esa razón, la propuesta busca explorar acuerdos que permitan conservar los edificios, evitar su deterioro y asignarles una función comunitaria mientras no sean requeridos nuevamente para la enseñanza.
CULTURA, MEMORIA E IDENTIDAD LOCAL
Además de los posibles destinos turísticos y sociales, Elinger considera que determinados inmuebles podrían desempeñar un papel cultural o histórico.
Algunas construcciones se encuentran asociadas a antiguos poblados, familias, docentes y generaciones de alumnos que formaron parte de la identidad rural del departamento.
Su recuperación permitiría conservar documentación, relatos y objetos vinculados con la vida educativa de cada localidad.
“Hay otras escuelas que, por el lugar donde están enclavadas y por su historia, pueden cumplir funciones vinculadas con la gestión cultural”, señaló.
De prosperar, el programa podría contemplar museos locales, espacios comunitarios, talleres, archivos históricos o centros de interpretación sobre el entorno productivo y social de cada zona.
CRECIMIENTO POBLACIONAL Y NUEVOS DESAFÍOS
El representante colorado vinculó la iniciativa con las transformaciones demográficas que experimenta el departamento de Maldonado.
Según cifras mencionadas durante la entrevista, aproximadamente el 42% de las personas que residen actualmente en el territorio no habría nacido allí.
“Ya no hablamos solamente de ciudadanos que migran desde otros puntos del país, sino también de personas que llegan desde el extranjero”, expresó.
Elinger aclaró que no interpreta ese fenómeno de manera negativa, aunque sostuvo que obliga a reforzar servicios, políticas públicas y espacios de integración.
A su juicio, la llegada de nuevos residentes convive con otra realidad: la pérdida de población infantil en sectores rurales, circunstancia que favorece el cierre de pequeños centros educativos y deja edificios sin una función definida.
DE LA IDEA A LA COORDINACIÓN INSTITUCIONAL
La presentación ante Abella será el primer paso para evaluar la viabilidad de “Escuelas Vivas”.
Una eventual implementación exigiría coordinar con ANEP, los municipios, organismos nacionales, organizaciones sociales y técnicos especializados.
También sería necesario realizar un relevamiento de los nueve inmuebles, precisar su estado de conservación, determinar la titularidad de los terrenos y establecer qué inversiones requeriría cada intervención.