RENDICIÓN DE CUENTAS

Diego Echeverría (PN): “El Gobierno tiró la toalla y cedió al asistencialismo puro y duro”.

El Representante Nacional cuestionó durante el debate de la Rendición de Cuentas en la Cámara de Representantes los cambios planteados para las transferencias sociales. Advirtió que reducir las consecuencias ante incumplimientos educativos y sanitarios debilita, a su entender, una herramienta para quebrar los ciclos de pobreza y defendió una estrategia basada en educación, empleo y oportunidades.

En plena discusión de la Rendición de Cuentas en la Cámara de Representantes, el Diputado del Partido Nacional, Dr. Diego Echeverría, concentró parte de su intervención en las políticas sociales vinculadas con la infancia y las familias en contextos vulnerables.

Al abordar el articulado correspondiente al Ministerio de Desarrollo Social, rechazó que la discusión quede limitada a respaldar o cuestionar las transferencias económicas.

“Esto no se trata de liberalismo o socialismo, de libertarios o comunistas. Se trata de realismo, de sensibilidad y de que la pobreza nos rebele. ¿Ayudar? Sí, pero para ayudar a salir de la pobreza, no para perpetuarla”, sostuvo ante el Plenario.

INCLUSIÓN REAL

Echeverría planteó que la pobreza no puede analizarse únicamente a partir del nivel de ingresos y cuestionó que una mejora estadística sea considerada suficiente si persisten problemas de empleo, formación y oportunidades dentro de las familias.

“La batalla debe ser por la inclusión real y no por maquillar la pobreza estadística”, afirmó.

En esa línea, agregó que “las transferencias, por sí mismas, no van a mover la aguja”, porque el problema alcanza también a padres sin trabajo y madres que no pudieron acceder a la educación necesaria para quebrar los círculos de dependencia.

Para el Legislador, las políticas sociales deben ser evaluadas por sus resultados y acompañar la asistencia económica con educación, inserción laboral y seguimiento.

EL DEBATE POR LAS CONDICIONALIDADES

El principal cuestionamiento estuvo dirigido al régimen de exigencias educativas y sanitarias asociado a las prestaciones.

El Representante Nacional objetó que, luego de agotarse las instancias de vinculación o revinculación, determinados incumplimientos impliquen únicamente una reducción del 20% del beneficio.

“Decir que las condicionalidades se mantienen, pero que la sanción disminuye, es una falacia. Hay que tener la honestidad intelectual de asumir que se está optando por una política de transferencias prácticamente sin condiciones”, expresó.

A su juicio, disminuir esa consecuencia debilita el papel de las exigencias destinadas a mantener a niños y adolescentes vinculados con la educación y la salud.

“Es tirar la toalla y ceder al asistencialismo puro y duro. Se hipoteca el futuro del niño que deja de transitar el camino que puede sacarlo de la pobreza”, advirtió.

SIN ESTIGMATIZAR

El Dr. Diego Echeverría aclaró que sus críticas apuntan al diseño de la política social y no a quienes reciben las prestaciones.

Rechazó las generalizaciones sobre el destino del dinero y sostuvo que centrar la discusión en eventuales usos indebidos desvía el debate.

“El debate de si los recursos se utilizan para un celular o para el vino devalúa la discusión. No podemos estigmatizar ni razonar a partir de las excepciones”, remarcó.

OPORTUNIDADES Y AUTONOMÍA

Sobre el cierre de su intervención, el nacionalista defendió una estrategia que combine asistencia, educación, empleo, seguimiento y oportunidades concretas para las familias.

“La pobreza no es solamente la ausencia de recursos económicos. Es la ausencia de oportunidades y la inviabilidad de un futuro”, sostuvo.

El Diputado concluyó que superar esa realidad requiere avanzar hacia mayores niveles de autonomía: “No es un gesto de caridad: es un acto de justicia y la protección del derecho fundamental a una vida digna. Mientras persista la pobreza, no habrá verdadera libertad”.

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