LIDERAZGO

Dr. Lacalle Pou en Argentina: “EL Presidente tiene que ser factor de unión y no de separación”.

El ex Primer Mandatario expuso ayer, miércoles 30 de septiembre, ante unos 1.000 ejecutivos en el 62° Coloquio de IDEA, en Mar del Plata. Presentó la experiencia uruguaya en materia de estabilidad. A su vez, reivindicó los consensos, defendió los límites institucionales al poder y resumió el ejercicio de la Presidencia en “paciencia, prudencia y equilibrio”.

La forma de ejercer el poder, el valor de los acuerdos y las razones que permiten a nuestro país conservar determinadas certezas -aun frente a los cambios de signo político-, marcaron la intervención del Dr. Luis Lacalle Pou ante uno de los principales encuentros empresariales de la Nación Argentina.

El ex Presidente de la República participó del espacio denominado “Aportes para la estabilidad: la experiencia uruguaya”, incluido en el Coloquio organizado por el Instituto para el Desarrollo Empresarial de la Argentina (IDEA).

La actividad se extiende hasta mañana viernes 2 de octubre en el Hotel Sheraton de Mar del Plata y congrega a empresarios, dirigentes políticos, académicos y referentes sociales para intercambiar perspectivas sobre las condiciones necesarias para alcanzar un crecimiento sostenido.

Al explicar su concepción de la Presidencia, sostuvo que quien llega al Gobierno no representa únicamente a quienes lo votaron, sino también a aquellos que mantienen posiciones diferentes.

“El Presidente tiene como deber primario ser factor de unión y no de separación”, expresó.

En esa línea, sintetizó en “paciencia, prudencia y equilibrio” tres condiciones que considera esenciales para gobernar y remarcó las consecuencias que puede tener cada expresión pronunciada desde la máxima conducción del Estado.

“Hay que sentir la humildad de la historia y la responsabilidad del momento”, afirmó.

Otro tramo estuvo dedicado a la solidez institucional de nuestro país.

El Dr. Lacalle Pou destacó la permanencia de los partidos políticos más allá de sus dirigentes y utilizó una imagen para describirla: “Está la bandera y el abanderado”.

Según planteó, principios, valores e instituciones actúan como límites para quienes circunstancialmente ejercen el poder.

La independencia de la Justicia también formó parte de su exposición.

El ex Jefe de Estado recordó que durante su gestión hubiera resultado problemático pronunciarse sobre una sentencia judicial y defendió una estricta separación de poderes ante el riesgo de politización de la Justicia.

Asimismo, recurrió a la coalición de cinco partidos con la que llegó al Gobierno para reivindicar la búsqueda de entendimientos.

Explicó que, ante determinadas reformas, existe una diferencia entre avanzar rápidamente en soledad o hacerlo a menor velocidad acompañado.

Su conclusión fue concreta: “No sirve de nada ir solo”.

Al referirse a los factores que generan confianza en nuestra República, introdujo el concepto de “estabilidad cotidiana”: que una decisión política, una norma o una disposición administrativa tenga efectos concretos en la vida diaria y perdure pese a las alternancias de Gobierno.

Esa previsibilidad también dio lugar a una advertencia: “Tengo cierta preocupación de que la estabilidad no se convierta en apoltronamiento”, señaló, al considerar que preservar reglas y certezas no resulta suficiente si el país pierde capacidad para renovarse y generar crecimiento.

Ante el auditorio empresarial, Lacalle Pou trasladó parte de la responsabilidad al sector privado: “Cumplir la regla. Pedir que se cumpla la regla. No aprovecharse”.

Además, sostuvo que quienes tuvieron mayores oportunidades de acceso a las cosas, mantienen una obligación con la ciudadanía.

Imagen: WEB MDP