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Salud mental: Estrategia nacional proyecta un nuevo modelo de atención comunitaria hacia 2030.
El Ministerio de Salud Pública (MSP) presentó un documento oficial que establece siete ejes de acción para transformar el abordaje de los padecimientos psíquicos en Uruguay. Bajo la premisa de las conexiones sociales como pilar fundamental, el plan busca superar el paradigma asilar y fortalecer la prevención del suicidio mediante un enfoque de derechos humanos y cercanía territorial.
El Ministerio de Salud Pública dio a conocer los lineamientos de la Estrategia Nacional de Salud Mental y Bienestar hacia 2030, la cual propone una reestructura profunda en el sistema de cuidados del país.
El documento plantea como objetivo central el abandono definitivo del modelo biomédico y tutelar, priorizando en su lugar un sistema con fuerte anclaje territorial.
Esta hoja de ruta integra y potencia políticas trazadas en periodos anteriores, enfatizando que el bienestar debe ser abordado desde sus determinantes sociales y no únicamente desde la asistencia médica tradicional en centros de internación.
La nueva planificación se organiza en siete áreas clave que incluyen la rectoría y gobernanza, la atención integral basada en la comunidad y la participación social activa.
Entre las más de 50 medidas diseñadas por las autoridades sanitarias, se destaca el fortalecimiento del Sistema Nacional de Tratamiento en Drogas, la atención específica para personas con la Condición del Espectro Autista y la implementación de programas educativos para prevenir el consumo problemático de sustancias.
Asimismo, el plan asigna una relevancia prioritaria a la salud mental digital y a la capacitación de referentes comunitarios para la detección temprana de riesgos en la población.
Un componente crítico de la estrategia presentada por el Poder Ejecutivo es la actualización del sistema nacional de vigilancia y prevención de la conducta suicida en todo el territorio.
Las autoridades apuestan a mejorar la calidad de los datos y la investigación para diseñar intervenciones más eficaces que reduzcan la incidencia de estos casos.
Con esta proyección hacia el año 2030, el Estado busca garantizar una cobertura que abarque desde los primeros años de vida hasta la vejez, promoviendo campañas de sensibilización que combatan el estigma social asociado a la salud mental en la sociedad.