TELEMEDICINA

Salud digital: ASSE proyecta una red de 200 nodos de telemedicina para finales de 2026.

La iniciativa busca descentralizar la atención especializada y reducir las listas de espera en todo el territorio nacional. El plan contempla la incorporación de modalidades a distancia para estudios críticos como ecografías ginecológicas y obstétricas.

La Administración de los Servicios de Salud del Estado (ASSE) anunció que durante el transcurso de 2026 su red de telemedicina alcanzará los 200 nodos operativos, consolidando un modelo que busca democratizar el acceso a especialistas en el interior del país.

Actualmente, el prestador público cuenta con 156 puntos de conexión, por lo que la expansión prevista para este año se enfocará en localidades con servicios de transporte limitados y alta demanda de consultas.

La relevancia de este despliegue radica en la optimización de los tiempos de respuesta sanitaria, permitiendo que el usuario acceda a teleinterconsultas en más de 50 especialidades sin necesidad de trasladarse a la capital.

El proyecto incluye la implementación de estaciones equipadas con tecnología biomédica y conexión de alta velocidad. Estos nodos funcionan como puntos de enlace donde el paciente, acompañado por personal local, interactúa de forma sincrónica con especialistas ubicados en centros de referencia como el Hospital de la Mujer en el Centro Hospitalario Pereira Rossell.

Este sistema ha permitido avanzar en el diagnóstico a distancia de patologías ginecológicas y obstétricas, asegurando que, cuando la presencialidad sea necesaria, el paciente ya cuente con los estudios paraclínicos e imagenológicos resueltos.

El fortalecimiento de la Historia Clínica Electrónica Nacional actúa como el soporte fundamental para que este crecimiento sea sostenible, garantizando la seguridad de los datos y la continuidad asistencial en cada consulta virtual.

La masificación de este modelo tecnológico durante 2026 no solo reducirá la brecha de acceso en zonas rurales y suburbanas, sino que transformará la gestión de los recursos públicos al disminuir drásticamente los gastos de traslado y mejorar la calidad de vida de los usuarios del sistema de salud estatal.