QUE VIAJE

Rocha: Insólito error de un fugitivo que pidió "un aventón" al destino menos pensado.

Tras escapar del recinto carcelario y alzarse con un botín de 5.000 euros, un recluso terminó detenido al parar un vehículo conducido por un efectivo policial. El delincuente pretendía llegar a la terminal de ómnibus para concretar su huida, pero su viaje finalizó directamente en la Jefatura.

Un joven de 29 años, que se encontraba cumpliendo condena desde el año 2025 por diversos delitos, protagonizó una de las fugas más breves y accidentadas de la crónica policial reciente en el departamento de Rocha.

Luego de sortear la seguridad del establecimiento carcelario, el hombre se dirigió a un establecimiento rural cercano donde logró hacerse con un importante botín compuesto por 5.000 euros en efectivo y un arma de fuego.

Con los elementos robados en su poder, su siguiente paso fue ganar la carretera durante la noche para intentar abandonar la jurisdicción.

En un intento desesperado por acelerar su escape, el malhechor se apostó a la vera de la ruta y comenzó a hacer señas a los conductores que pasaban por el lugar.

La ironía del caso se selló cuando un automóvil particular se detuvo para auxiliarlo; el conductor resultó ser un funcionario del Ministerio del Interior que, pese a encontrarse fuera de servicio, identificó visualmente al fugado de manera inmediata.

Sin dar señales de haberlo reconocido, el efectivo permitió que el sujeto subiera al vehículo tras escuchar que su intención era ser trasladado hasta la terminal de ómnibus local.

Durante el trayecto hacia el destino solicitado, el policía coordinó de forma encubierta con sus pares de la unidad de investigaciones para asegurar la interceptación del coche.

Al momento de arribar al punto de encuentro, el personal policial ya se encontraba desplegado en la zona, procediendo a la reducción del delincuente de forma inmediata.

En el registro posterior, los agentes hallaron entre las pertenencias del detenido el dinero en moneda extranjera y el arma que habían sido reportados como sustraídos de la estancia minutos antes.

El implicado ha sido reintegrado a su celda, sumando ahora cargos por evasión y hurto agravado a su prontuario anterior que incluía violencia privada y receptación.

Mientras tanto, las autoridades carcelarias han iniciado una investigación interna para esclarecer las circunstancias que facilitaron la salida del recluso del perímetro oficial.

El episodio, que combina la audacia criminal con un giro del destino casi cinematográfico, concluyó con la recuperación total de los bienes robados y la seguridad del sistema penitenciario restablecida.