TRÁNSITO

Nuevos radares de promedio: ¿cómo funcionan y cuál será su tarea en las rutas nacionales?

El Ministerio de Transporte estudia implementar dispositivos que miden el tiempo de viaje entre dos puntos para determinar la velocidad sostenida. La herramienta busca erradicar la conducta de los conductores que frenan ante el sensor fijo y aceleran inmediatamente después de superarlo.

El Ministerio de Transporte y Obras Públicas evalúa la incorporación de radares de tramo, una tecnología diseñada para monitorear la velocidad promedio de los vehículos en trayectos específicos.

Según explicó el Presidente de la Unidad Nacional de Seguridad Vial (UNASEV), Marcelo Metediera, esta herramienta se diferencia de los radares tradicionales porque no captura un instante puntual, sino que analiza el comportamiento del conductor a lo largo de una distancia determinada.

La tarea principal de estos equipos será asegurar que los límites de velocidad se respeten de forma constante, mejorando la seguridad en tramos críticos de la red vial.

El funcionamiento técnico del sistema se basa en la identificación de un vehículo en un punto de inicio (A) y su posterior registro en un punto de salida (B).

Al conocer la distancia exacta entre ambos lugares, el software calcula automáticamente si el tiempo empleado por el conductor es inferior al mínimo permitido.

Por ejemplo, si un trayecto que debe realizarse en diez minutos se completa en ocho, el sistema confirma que se excedió la velocidad promedio.

Esta modalidad, que ya se aplica con éxito en otros países, permite un control más justo y efectivo del flujo vehicular en carreteras nacionales.

Con esta posible incorporación, las autoridades pretenden desestimar las maniobras de frenado brusco y aceleración posterior que comprometen la vigilancia actual.

El Presidente de la UNASEV subrayó que la medida se encuentra en etapa de evaluación técnica para definir los lugares estratégicos de instalación.

Se espera que, de concretarse, esta tecnología fomente una conducción más responsable y predecible, reduciendo el riesgo de siniestros causados por cambios bruscos de ritmo en el tránsito.