tensión y violencia
Balneario Solís: periodista fue rodeado, golpeado y amenazado por una familia investigada por múltiples estafas.
El periodista Bernardo Wolloch y su equipo denunciaron agresiones, amenazas y retención de su vehículo durante una cobertura para TSS “Todo se sabe”, el programa de Ignacio “Nacho” Álvarez, en el marco de una investigación por presunta estafa en el departamento de Maldonado.
Un equipo periodístico fue agredido en el balneario Solís mientras realizaba una cobertura vinculada a denuncias por presunta estafa en el departamento de Maldonado.
El hecho tuvo como protagonista al periodista encargado del espacio “Casería de Chantas” Bernardo Wolloch, quien, junto a su camarógrafo, intentaba obtener la versión de una familia señalada por damnificados en el caso de la empresa Orión Piscinas.
De acuerdo a lo difundido por los colegas del programa “Todo se sabe”, el equipo aguardó durante un prolongado lapso en la vía pública hasta que, ya entrada la noche, llegó Juan Pablo Burruso junto a su familia.
En ese momento, el periodista intentó iniciar el diálogo en tono calmo, aclarando su presencia en el lugar: “Estamos en la vía pública y queremos consultar por las denuncias”.
Sin embargo, la respuesta fue negativa y la situación escaló rápidamente. Según el material emitido, los involucrados evitaron responder y señalaron que el caso estaba en manos de sus abogados. En pocos minutos, el clima se tornó hostil, con gritos, insultos y los primeros forcejeos.
En medio del episodio, el cronista insistía en mantener la calma: “No buscamos generar violencia, solo queremos hacer preguntas”, se lo escucha decir mientras intentaba sostener la entrevista.
Del otro lado, las reacciones incluyeron amenazas directas y cuestionamientos al trabajo periodístico. En uno de los momentos de mayor tensión, la hija de la familia Gimena Burruso lanzó: “Si no te vas, te voy a cagar a trompadas”.
El episodio se agravó cuando, Emiliano Burruso subió a una camioneta y realizó una maniobra intimidatoria que casi embiste al equipo. Instantes después, se produjo una agresión directa contra el camarógrafo, identificado como Federico, quien fue empujado y golpeado mientras intentaban quitarle el dispositivo con el que registraba la escena.
“Nos están golpeando, esto se descontroló”, se escucha en uno de los registros, mientras el periodista intentaba protegerse y continuar documentando la situación. En paralelo, denunciaron que Ivonne Iglesias (madre de Emiliano y esposa de Juan Pablo) tomó las llaves del vehículo del equipo, impidiéndoles retirarse del lugar durante varios minutos.
La tensión se mantuvo en aumento, con frases intimidatorias y descalificaciones hacia el trabajo de prensa: “No tenés derecho a venir a filmar acá”, “te voy a matar a palos”, fueron algunas de las expresiones registradas durante el enfrentamiento.
La intervención policial se produjo luego de que el camarógrafo lograra llegar a la Seccional 5° de Solís para pedir asistencia. Según el relato posterior, la respuesta se demoró debido a que había un solo efectivo en la dependencia, quien finalmente se trasladó al lugar con ayuda de un particular.
Una vez en la escena, el funcionario ordenó la restitución de las llaves del vehículo y logró descomprimir la situación. Posteriormente, todas las partes fueron conducidas a la dependencia policial para prestar declaración.
Tras el incidente, el equipo de colegas presentó la denuncia formal, detallando agresiones físicas, amenazas, daños al equipamiento, intento de sustracción de dispositivos y la retención indebida de las llaves del vehículo. Tanto el cronista como el camarógrafo debieron someterse a controles médicos y constatación de lesiones.
El caso es investigado por la Fiscalía Letrada Departamental de Maldonado de 4° Turno, a cargo de la Dra. Ana Carolina Dean, junto a su equipo integrado por las Dras. Cecilia Guerra y María Fernanda Manganello. Los 5 integrantes de la familia involucrada fueron citados a declarar con asistencia letrada.
El trasfondo de la cobertura periodística está vinculado a una serie de denuncias por presunta estafa relacionadas con la empresa Orión Piscinas. Según informó Cadena del Mar tiempo atrás, el monto total de las maniobras denunciadas podría superar los 700.000 dólares, contemplando adelantos de obra, incumplimientos contractuales y proyectos inconclusos.
Incluso, en medio del tenso intercambio, uno de los propios involucrados dejó entrever el nivel de conflicto económico al afirmar: “Perdimos muchísimo dinero, esto nos destruyó”, en referencia a disputas internas o situaciones vinculadas al caso.
La investigación, que inicialmente se centraba en las presuntas irregularidades comerciales, sumó ahora un componente de violencia contra la prensa, con pruebas audiovisuales que ya forman parte de las actuaciones.
Desde Cadena del Mar enviamos nuestra solidaridad al colega, quien realiza la nomble tarea del ejercicio cotidiano de informar; elemento que aporta a una mejor calidad en la vida democrática con transparencia y profesionalismo.