PLANETA
Cinturón de Fuego (Oceano Pacífico): ¿por qué concentra el 90% de los terremotos del mundo?
El potente sismo de magnitud 7,4 que sacudió Colombia volvió a poner el foco sobre una de las regiones geológicamente más activas del planeta. El Cinturón de Fuego se extiende durante unos 40.000 kilómetros alrededor del océano Pacífico y concentra la mayor parte de los grandes terremotos y volcanes del mundo.
El Cinturón de Fuego del Pacífico, también conocido como Anillo de Fuego, es una enorme región ubicada alrededor del océano Pacífico donde confluyen numerosas placas tectónicas.
La constante interacción entre estas placas convierte a la zona en el principal escenario de actividad sísmica y volcánica del planeta.
La región volvió a quedar en el centro de la atención tras el terremoto de magnitud 7,4 que golpeó el occidente de Colombia, con epicentro en el municipio de San José del Palmar, en el departamento de Chocó.
Colombia forma parte del sector occidental del Cinturón de Fuego.
En esta zona, la placa de Nazca, ubicada bajo el océano Pacífico, se desplaza hacia el este y se introduce por debajo de la placa Sudamericana. Este proceso se denomina subducción.
La subducción es uno de los principales mecanismos que generan terremotos. Las placas no se desplazan de manera completamente libre: el contacto entre ellas produce fricción y permite que se acumule una enorme cantidad de energía.
Cuando la tensión supera la resistencia de las rocas, esa energía se libera de manera repentina y genera un terremoto.
¿Dónde está el Cinturón de Fuego?
El Cinturón de Fuego tiene aproximadamente 40.000 kilómetros de extensión y forma una especie de arco alrededor del océano Pacífico.

En América abarca zonas de países como Chile, Perú, Ecuador, Colombia, Costa Rica, Nicaragua, Guatemala, México, Estados Unidos y Canadá, entre otros.
Desde América se prolonga hacia las islas Aleutianas, en Alaska, y continúa por las costas y territorios insulares de Rusia, Japón, Taiwán, Filipinas, Indonesia, Papúa Nueva Guinea y Nueva Zelanda, entre otros países y archipiélagos del Pacífico.
La región también concentra una enorme cantidad de volcanes, incluidos algunos de los sistemas volcánicos más importantes del planeta.
¿Por qué ocurren tantos terremotos?
La explicación está en la tectónica de placas.
La superficie sólida de la Tierra está dividida en grandes placas que se encuentran en movimiento permanente. Algunas se separan, otras se deslizan lateralmente y otras chocan entre sí.
En el Cinturón de Fuego predominan las zonas donde las placas convergen y una de ellas se introduce debajo de otra.
Ese proceso acumula tensión durante años, décadas o incluso siglos.
Cuando finalmente se libera, puede producir terremotos de gran magnitud.
Por eso, aproximadamente el 90% de los sismos del planeta ocurren dentro de esta enorme región, según datos citados por especialistas del Instituto Geofísico del Perú.
También concentra alrededor del 80% de los terremotos de mayor magnitud.
Japón es uno de los ejemplos más claros.
El archipiélago se encuentra en una zona donde interactúan cuatro placas tectónicas, por lo que registra movimientos sísmicos prácticamente a diario, aunque la mayoría son demasiado débiles para ser percibidos por la población.
Terremotos y volcanes: ¿están relacionados?
La intensa actividad tectónica también explica por qué el Cinturón de Fuego concentra tantos volcanes.
Los terremotos y el vulcanismo tienen un origen común: el movimiento de las placas y la dinámica interna de la Tierra.
Un terremoto muy potente también puede modificar las condiciones de un sistema volcánico cercano.
Según especialistas citados por BBC Mundo, los sismos de magnitud extrema, superiores a 9, pueden alterar significativamente la actividad de determinados volcanes.
El fenómeno puede compararse con agitar una botella de agua mineral: el movimiento puede favorecer la acumulación y liberación de gases y modificar la presión dentro del sistema volcánico.
Sin embargo, esto no significa que cada terremoto provoque una erupción.
Se necesitan condiciones geológicas específicas y, en general, movimientos sísmicos de magnitud extraordinaria para producir efectos importantes sobre un volcán.
Una región en permanente movimiento
El Cinturón de Fuego no es una zona que “active” los terremotos por sí misma. Es, en realidad, el resultado visible de millones de años de movimiento de las placas tectónicas.
Los terremotos registrados recientemente en Filipinas, México, Japón y Colombia son manifestaciones de esa actividad permanente.
La explicación fundamental es sencilla: donde las placas chocan, se deslizan o se introducen unas debajo de otras, la Tierra acumula y libera energía.
Y alrededor del océano Pacífico se concentra una cantidad excepcional de esos límites tectónicos. Por eso esta región reúne la mayor concentración de terremotos y volcanes del planeta.