Reclamo vecinal

Barrio Hipódromo (Maldonado): vecinos denuncian que personas que concurren al refugio del MIDES rechazan alimentos y exigen dinero.

Residentes del Barrio Hipódromo expresaron su malestar por situaciones que, según afirman, se repiten a diario en las inmediaciones del refugio ubicado sobre Ruta 39.

La situación se registra en las inmediaciones del refugio del Ministerio de Desarrollo Social (MIDES) ubicado sobre Ruta 39, en el Barrio Hipódromo de la ciudad de Maldonado.

Vecinos de la zona aseguraron a nuestro compañero Marcelo Umpierrez que varias de las personas que concurren al centro permanecen durante gran parte del día en los alrededores, donde solicitan dinero a residentes, comerciantes y conductores que circulan por el lugar.

Según relataron habitantes del barrio a Cadena del Mar, los pedidos de colaboración económica son constantes y se repiten a diferentes horas de la jornada. “Pasan varias veces por día. Ya conocemos a muchos porque están siempre en la vuelta”, comentó un residente.

Otro vecino señaló que “generalmente dicen que necesitan plata para comer o para comprar algo de comida”, aunque sostuvo que existe escepticismo entre los habitantes de la zona. “La mayoría de los vecinos ya no creen que sea para alimentarse porque cuando les ofrecen comida muchas veces no la aceptan”, afirmó.

Uno de los episodios que más comentarios generó entre los residentes ocurrió cuando un vecino decidió colaborar con alimentos en lugar de dinero. “Les dieron un pedazo de asado y una galleta, pero se molestaron porque querían efectivo. Eso fue lo que indignó a mucha gente”, relató una mujer que vive en las cercanías del refugio.

Las personas consultadas coinciden en que el problema no radica en la existencia del refugio ni en la asistencia social que brinda el Estado, sino en determinadas conductas que, según afirman, se producen en el entorno. “Nadie está en contra de ayudar a quien lo necesita. Lo que molesta es que se instalen todo el día en la zona pidiendo plata y que rechacen otro tipo de ayuda”, expresó otro residente.

Además, algunos vecinos manifestaron sospechas sobre el destino del dinero solicitado. “Nos dicen que es para comer, pero sabemos que esa plata termina siendo utilizada para comprar alcohol o drogas. Es la percepción que existe en el barrio por las situaciones que vemos a diario”, señaló un habitante de la zona.

Los residentes sostienen que la problemática se ha vuelto cada vez más visible y reclaman una mayor presencia de organismos competentes para abordar la situación.

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