ALERTA
Presunta estafa (Maldonado): ofrecen hormigón a bajo costo y luego reclaman hasta $120.000.
Vecinos de Andalucía de Melgar y Las Calas describieron una maniobra semejante: hombres vestidos como trabajadores de la construcción acuerdan un precio cerrado, comienzan la obra y, una vez colocado el material, exigen sumas muy superiores bajo presión y amenazas.
Vecinos de distintos barrios de Maldonado alertaron sobre una presunta modalidad de estafa vinculada con la construcción de accesos vehiculares y veredas de hormigón.
Los testimonios coinciden en que varias personas recorren zonas residenciales, ofrecen trabajos por montos reducidos y, después de ejecutar la tarea, reclaman cifras que multiplican ampliamente el valor conversado al inicio.
Uno de los episodios más recientes ocurrió en el barrio Andalucía de Melgar. Según relató el propietario de una vivienda, un hombre se presentó durante el mediodía solicitando una changa para realizar la entrada ubicada entre el portón y la calle.
“Se acercó a mi domicilio un hombre solicitando una changa para hacer la entrada en la vereda de mi casa, ya que estaba con hambre y necesitaba llevar comida a su hogar”, contó el vecino.
Tras conversar sobre la tarea y acordar un precio que consideró razonable, autorizó el comienzo de los trabajos. Poco después llegaron otras personas y, en determinado momento, seis hombres se encontraban en el frente del inmueble.
“Pasadas dos horas terminaron la tarea y me dirigí a abonar el trabajo. El asombro fue mayúsculo cuando me dijeron que el total era de $120.000”, sostuvo.
DE UN ACUERDO INICIAL A UN RECLAMO DE $120.000
El propietario aseguró que la cifra exigida no correspondía con lo acordado previamente y se negó a concretar la transferencia.
“En ese momento no accedí a lo solicitado y, después de amenazas por parte de ellos, llamé a la Policía”, indicó.
Siempre de acuerdo con su versión, los hombres se retiraron antes de la llegada de los efectivos, luego de reiterar las intimidaciones, y abandonaron el lugar a bordo de un camión marca JAC.
“Cuando me comuniqué con el 911 salieron nuevamente profiriendo amenazas, se subieron al camión y se retiraron”, agregó.
Personal policial concurrió posteriormente al domicilio y el residente se presentó en la Seccional 1° para declarar. Según afirmó, la denuncia no habría sido tomada formalmente debido a que el pago no llegó a efectuarse.
El damnificado también señaló que varias de las personas llevaban indumentaria con la identificación de la empresa CIEMSA. Esa referencia surge únicamente de su testimonio y no existe, hasta el momento, información oficial que vincule a la compañía con el grupo señalado.
EL CASO DE BARRIO LAS CALAS
Una situación de características similares fue reportada en el barrio Las Calas. De acuerdo con la información aportada por residentes de la zona, varios hombres recorren viviendas vestidos con ropa asociada a la construcción y ofrecen colocar hormigón en entradas de vehículos que todavía permanecen sin terminar.
“La modalidad es que andan muchachos caminando por los barrios, golpean las manos vestidos con ropa de la construcción y ofrecen echar hormigón en las entradas de autos por $3.800, con materiales incluidos”, explicaron.
Los vecinos señalaron que, por la vestimenta y la disponibilidad inmediata del material, algunas personas interpretaron que podía tratarse de trabajadores del sector que buscaban aprovechar sobrantes de obra.
“Uno verifica el precio dos veces y ellos dicen que sí, que esa es la plata del trabajo completo. Después echan el hormigón y dicen que son entre $40.000 y $50.000, porque los $3.800 eran por metro cuadrado”, advirtieron.
Uno de los propietarios permitió que avanzara la tarea luego de confirmar verbalmente el monto inicial. Una vez colocado el material, el grupo habría reclamado una suma cercana a los $50.000.
“Tenemos al vecino amenazado por este grupo de gente, porque obviamente no cuenta con los $50.000 que le están cobrando”, manifestaron desde el barrio.
La situación fue puesta en conocimiento de la Seccional 6° de Maldonado Nuevo.
UNA SEGUNDA VECINA DETUVO EL TRABAJO
Otra residente de Las Calas había aceptado una propuesta idéntica por $3.800. Cuando la cuadrilla llegó con un camión y comenzó a nivelar el terreno con palas, la mujer volvió a consultar si la cifra correspondía al trabajo completo.
“Cuando llegó la cuadrilla con camión y todo, sospecharon y volvieron a preguntar si ese precio era por la obra completa. Allí respondieron que era por metro”, relató una vecina.
La propietaria ordenó detener inmediatamente las tareas y ofreció pagar por el movimiento de tierra ya realizado.
“La vecina paró a la gente que estaba nivelando la entrada. Se les ofreció abonarles por haber escarbado, pero inmediatamente se retiraron del lugar sin decir más”, añadió.
UN PATRÓN QUE SE REPITE
Los casos conocidos presentan una secuencia coincidente: una oferta económica atractiva, la confirmación verbal de un precio total, el inicio inmediato de la obra, la llegada de una cuadrilla y la modificación de las condiciones una vez avanzado o finalizado el trabajo.
La maniobra se apoyaría en la presión generada por la presencia de varias personas, el hormigón ya colocado y la dificultad de revertir la intervención. Cuando el propietario rechaza el nuevo importe, se producirían reclamos intimidatorios o amenazas.
Los vecinos también aportaron la matrícula SCX 3902, correspondiente al camión que, según sus testimonios, habría sido visto circulando por los barrios mientras el grupo ofrecía estos trabajos. El dato deberá ser verificado por las autoridades dentro de las actuaciones correspondientes.
PRECAUCIONES ANTES DE CONTRATAR
Ante ofrecimientos informales de este tipo, resulta fundamental solicitar un presupuesto escrito que establezca con claridad el precio total, la cantidad de metros, los materiales incluidos, el plazo de ejecución y los datos de identificación de quien realizará la obra.
También es recomendable no permitir el comienzo de ninguna tarea hasta comprobar que todas las condiciones fueron comprendidas por ambas partes.
Las conversaciones, los mensajes, las imágenes de los vehículos, las matrículas y los comprobantes pueden convertirse en elementos relevantes para una eventual investigación.