SIN VERGÜENZA

Conexión Ganadera (estafa): verificaron pasivo de 387 millones de dólares.

El síndico presentó ante la Justicia la verificación definitiva de los créditos del concurso correspondientes a unos 4.300 damnificados. El documento sostiene que las acreencias derivan de los perjuicios ocasionados por la malversación de fondos y advierte que una parte sustancial de los activos contabilizados presenta escasas posibilidades de recuperación. Expertos entienden que el fraude es mayor, porque existen víctimas que no tenían la documentación exigida (formalidad) y otros no se presentaron a reclamar.

La magnitud del perjuicio económico generado por la ex empresa Conexión Ganadera quedó reflejada en el informe final que el síndico del concurso, Alfredo Ciavattone, presentó al Juez Dr. Leonardo Méndez.

El documento, incorporado al expediente concursal, confirmó un pasivo de USD 387 millones frente a un activo de USD 115 millones, una diferencia que evidencia la insuficiencia patrimonial del grupo para hacer frente a las obligaciones asumidas con los inversores.

Según la verificación definitiva, el pasivo asciende a $ 16.750.815.782, mientras que los activos totalizan $ 4.991.620.383, equivalentes a USD 115 millones.

Esto determina una relación activo-pasivo del 29,8%, aunque el propio síndico aclaró que existe una alta probabilidad de que una parte importante de esos créditos nunca pueda hacerse efectiva.

La presentación fue realizada luego de la prórroga concedida debido a la complejidad del caso y tras concretarse el acuerdo que permitió distribuir anticipadamente los USD 35 millones obtenidos mediante la venta del ganado.

La resolución comprende la situación de aproximadamente 4.300 damnificados.

En su escrito, Ciavattone sostuvo que los créditos reconocidos en el concurso corresponden a daños y perjuicios derivados de la malversación de los fondos aportados por los inversores.

Explicó que, si bien los contratos preveían una renta ganadera o un interés remuneratorio fijo, esos rendimientos nunca llegaron a generarse y que los recursos existentes en la masa concursal ni siquiera permiten restituir el capital invertido.

El síndico añadió que los acreedores no obtuvieron un incremento patrimonial como consecuencia de las inversiones realizadas, sino que sufrieron una importante disminución de su patrimonio.

No obstante, explicó que durante la verificación se mantuvo el criterio de cómputo de los créditos —al que definió como una "ficción" jurídica— con el propósito de garantizar el principio de igualdad entre los acreedores de una misma categoría.

Hernandarias XIII dentro del grupo

El informe también analiza la situación de Hernandarias XIII SAGRL, sociedad que integraba el mismo grupo económico.

En ese caso se verificó un pasivo de USD 328 millones y un activo de apenas USD 775.634.

Aunque las cifras fueron determinadas de forma independiente, el síndico precisó que ambas sociedades actuaban como un mismo grupo económico y operaban de manera conjunta.

Por ese motivo, las cifras de referencia del concurso corresponden a Conexión Ganadera.

De acuerdo con el expediente, Conexión Ganadera Ltda. era la empresa receptora de los fondos aportados por los inversores, mientras que Hernandarias XIII figuraba en los contratos como principal tomadora del ganado.

Esa sociedad recibía los animales, asumía su custodia material y técnica y llevaba adelante el proceso productivo destinado a generar los rendimientos comprometidos.

El informe agrega que, al momento de declararse el concurso, ninguna de las dos sociedades registraba animales a su nombre en Dicose, salvo excepciones de escasa relevancia correspondientes a Hernandarias XIII.

Ciavattone explicó que Conexión Ganadera, por su calidad de consignataria de ganado, estaba impedida de inscribir animales a su nombre ante ese organismo.

Activos de difícil cobro

Si bien el activo del grupo fue estimado en USD 115 millones, el síndico advirtió que una parte significativa de ese patrimonio corresponde a créditos cuya recuperación aparece seriamente comprometida.

Las principales cuentas por cobrar corresponden a Hernandarias (USD 276 millones), la sucesión de Gustavo Basso (USD 14,5 millones), Don Coraje (USD 15 millones), MCO Agro (USD 16,5 millones), El Alfalfar (USD 2,1 millones), Larregui (USD 986 mil) y Agenau (USD 573 mil).

Varias de esas empresas son investigadas en la causa penal por presunto lavado de activos que lleva adelante el Fiscal especializado, Dr. Enrique Rodríguez.

También figuran créditos contra Frigorífico Casa Blanca (USD 8,3 millones), Gladenur (USD 2,9 millones), empresa del empresario turco al que Gustavo Basso adquiría ganado para exportación y que aparecía como tomadora en una treintena de contratos, además de cheques a cobrar de Frigorífico Paysandú SAS y Cuchilla de Silvera, firma en la que Basso había incorporado como socia a una de sus hijas.

La nómina incluye, además, deudas atribuidas a sociedades vinculadas al propio Gustavo Basso, entre ellas Conexión Genética Sarl (USD 67 mil), Sauce Chico SAS (USD 508 mil), Menafra SAS (USD 294 mil), Bamidal (USD 218 mil), Del Terruño (USD 184 mil) y XNTV SAS (USD 40 mil).

Asimismo, el listado incorpora créditos por USD 244 mil correspondientes al ex gerente operativo Martín Bartol y otros USD 133 mil vinculados al sacerdote colombiano César Buitrago, quien figuraba como socio de Candelaria Basso en una sociedad y adquirió apartamentos en el departamento de Lavalleja, con fondos provenientes de cuentas de Conexión Ganadera.

Imágenes: Damnificados + Cartelería Urbana

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