prehistoria
Revelación científica: Descubren que los bebés neandertales crecían mucho más rápido que los humanos modernos.
El hallazgo, liderado por la investigadora Ella Been del Ono Academic College, reveló una llamativa discrepancia entre el desarrollo dental y el crecimiento óseo. Mientras que los dientes de Amud 7 indican una edad de seis meses, su volumen cerebral y longitud corporal se asemejan a los de un bebé Homo sapiens de entre 12 y 14 meses. Este patrón de crecimiento acelerado en la primera infancia podría haber sido una estrategia de supervivencia clave para enfrentar los entornos hostiles de la época en este abril de 2026.
La relevancia de este descubrimiento antropológico radica en cómo obliga a replantear la estructura social y las demandas energéticas de las comunidades neandertales.
Los restos de Amud 7, descubiertos originalmente en 1992 cerca del Mar de Galilea, son considerados uno de los ejemplares mejor preservados del mundo.
Al comparar este fósil con otros individuos infantiles hallados en Siria y Francia, los científicos confirmaron que no se trata de un caso aislado, sino de un rasgo biológico distintivo: los neandertales invertían una enorme cantidad de energía metabólica para crecer rápidamente durante su ventana crítica de desarrollo temprano.

Este "pico" de crecimiento inicial tendría una explicación adaptativa vinculada a la termorregulación y la supervivencia. En climas fríos y entornos variables, alcanzar un tamaño corporal mayor en poco tiempo reduciría la vulnerabilidad térmica de los lactantes.
Sin embargo, este desarrollo físico acelerado implicaba una dependencia absoluta del grupo; para sostener ese ritmo de crecimiento, los bebés neandertales requerían una ingesta calórica muy superior a la de un bebé moderno, lo que sugiere que sus comunidades debían organizar estrategias de cuidado y recolección de alimentos sumamente eficientes.
A pesar de esta ventaja física temprana, los expertos advierten que un cuerpo más grande no necesariamente se traducía en una madurez cognitiva o de comportamiento avanzada.
Curiosamente, el estudio indica que estas diferencias con respecto a los humanos modernos se diluían alrededor de los 7 años, momento en el que ambas especies comenzaban a seguir trayectorias de desarrollo más similares.
Este descubrimiento en el presente semestre de 2026 aporta una pieza fundamental para comprender por qué, pese a su robustez y rápido desarrollo, los neandertales terminaron cediendo terreno ante el avance de nuestra propia especie.