FAUNA
Nueva York (Estados Unidos): murciélagos ayudan a controlar mosquitos e insectos.
Estos mamíferos están presentes en los cinco distritos de la ciudad y cumplen una función natural importante. Con la llegada del frío, las autoridades piden no molestarlos durante la hibernación y extremar cuidados si alguno aparece dentro de una vivienda.
Los murciélagos forman parte habitual de la fauna de Nueva York, aunque muchas veces pasan inadvertidos.
Durante la noche recorren parques, cursos de agua y zonas urbanas mientras se alimentan de insectos, contribuyendo de manera natural a controlar sus poblaciones.
En el estado existen nueve especies y todas se alimentan de insectos. Durante una noche pueden consumir una proporción importante de su propio peso, especialmente antes del invierno, cuando necesitan acumular reservas de energía.
PROTEGERLOS DURANTE EL FRÍO
Con la llegada de las bajas temperaturas, varias especies buscan cuevas, minas y otros refugios donde permanecer durante la hibernación.
Las autoridades recomiendan no ingresar ni perturbar estos sitios, ya que despertar a los animales obliga a gastar energía que necesitan para sobrevivir hasta la primavera.
La precaución cobra especial importancia por el síndrome de la nariz blanca, una enfermedad causada por un hongo que afecta a los murciélagos durante el invierno y que provocó fuertes reducciones de algunas poblaciones en Nueva York.
¿QUÉ HACER SI APARECE UNO EN CASA?
Los organismos sanitarios aconsejan no tocar murciélagos con las manos.
Aunque los casos son poco frecuentes, pueden transmitir rabia y sus pequeñas mordeduras pueden pasar inadvertidas.
Ante un contacto directo con una persona o una mascota, la recomendación es consultar rápidamente a los servicios de salud.
La presencia de estos animales adquiere además relevancia en una ciudad que durante 2026 reforzó la vigilancia sobre los mosquitos después de detectar un aumento de muestras positivas para el virus del Nilo Occidental.
Así, lejos de ser únicamente habitantes nocturnos de la ciudad, los murciélagos forman parte del equilibrio natural y desempeñan un papel importante en el control de insectos, razón por la que las autoridades insisten en protegerlos y evitar alterar sus refugios.