QUE VIAJE

NASA: Plan de 20.000 millones de dólares para establecer una base permanente en la Luna.

La agencia espacial estadounidense anunció este martes una redefinición drástica de su estrategia para el programa Artemis, priorizando la construcción de una base habitable en la superficie lunar. El nuevo enfoque implica pausar el desarrollo de la estación orbital Gateway para concentrar todos los recursos técnicos y económicos en la infraestructura de permanencia sobre el suelo del satélite.

Esta reestructuración, detallada durante el evento "Ignition" en Washington, busca acelerar el cronograma de exploración ante la creciente competencia internacional.

Según el administrador de la NASA, Jared Isaacman, el objetivo es establecer una presencia humana constante mediante un despliegue por fases que incluirá hábitats modulares, sistemas de energía nuclear y vehículos de movilidad avanzada.

La inversión prevista para los próximos siete años asciende a 20.000 millones de dólares, destinados a transformar la Luna en un centro logístico y científico de largo plazo.

El programa contempla el regreso de astronautas a la superficie para principios de 2028 con la misión Artemis IV, tras un cambio de planes que dejó a Artemis III únicamente como una prueba en órbita terrestre.

Una vez consolidado el primer alunizaje tripulado en más de medio siglo, la agencia pretende alcanzar una frecuencia de misiones cada seis meses.

Para lograrlo, se reutilizarán componentes de hardware ya fabricados y se fortalecerá la colaboración con empresas privadas como SpaceX y Blue Origin, así como con socios internacionales que aportarán módulos habitacionales y rovers presurizados.

La estrategia también incluye una fase inmediata de misiones robóticas previas que validarán las tecnologías de extracción de recursos locales y generación de energía.

Estas operaciones son consideradas el paso previo fundamental para el objetivo final de la administración: utilizar la base lunar como plataforma de lanzamiento para las futuras expediciones tripuladas hacia Marte.

Se espera que los primeros elementos de la base estén operativos antes de 2030, marcando el inicio de una era de ocupación ininterrumpida en el espacio profundo.

Este cambio de rumbo consolida la superioridad estratégica en la órbita lunar y redefine el papel de la industria aeroespacial en la economía global del siglo XXI.