Alarma sanitaria

Hantavirus: tres muertos y una excursión bajo la lupa en el caso del crucero internacional.

Las autoridades sanitarias internacionales investigan si una actividad turística realizada en Ushuaia antes del embarque pudo haber originado el brote de hantavirus detectado en el crucero MV Hondius, donde ya fallecieron tres personas y permanecen bajo monitoreo pasajeros y tripulantes.

El brote de hantavirus detectado en el crucero polar MV Hondius mantiene en alerta a autoridades sanitarias y organismos epidemiológicos de distintos países, luego de confirmarse la muerte de tres personas que habían participado del viaje iniciado en el extremo sur argentino.

La investigación internacional busca determinar con precisión cómo comenzó la cadena de contagios y cuál fue el punto inicial de exposición al virus.

Según la principal hipótesis manejada por especialistas y reportes difundidos por medios europeos y estadounidenses, una pareja neerlandesa habría contraído la enfermedad durante una excursión de observación de aves realizada en Ushuaia antes de embarcar.

La actividad turística se desarrolló en un área donde podría haber existido contacto con secreciones o excrementos de roedores infectados, considerados la principal vía de transmisión del hantavirus.

El MV Hondius había partido desde Tierra del Fuego el pasado 1° de abril rumbo al Atlántico Norte.

Días después comenzaron a detectarse síntomas respiratorios severos en algunos pasajeros y tripulantes, situación que derivó en una rápida intervención sanitaria a bordo.

El primer fallecimiento fue reportado el 11 de abril y posteriormente murieron otras dos personas vinculadas al crucero.

Las autoridades sanitarias internacionales activaron protocolos de aislamiento y monitoreo médico para todos los ocupantes del barco, mientras varios pasajeros fueron sometidos a controles preventivos para descartar nuevos contagios.

Además, se inició el rastreo epidemiológico de contactos estrechos ante la posibilidad de transmisión interpersonal.

La Organización Mundial de la Salud sigue de cerca el caso debido a que la cepa investigada sería el virus Andes, considerada la única variante de hantavirus con capacidad comprobada de transmisión entre personas.

Los especialistas remarcan que este tipo de contagio es poco frecuente y generalmente ocurre en contextos de convivencia cercana y prolongada.

En paralelo, el Gobierno de Tierra del Fuego descartó por el momento que exista evidencia epidemiológica concluyente que vincule directamente a la provincia con el brote.

Las autoridades fueguinas señalaron además que no se registran casos autóctonos recientes y remarcaron que el ratón colilargo, principal reservorio del virus Andes, no tendría presencia confirmada en la isla.

Mientras continúan los estudios epidemiológicos y análisis sanitarios internacionales, el caso del MV Hondius se transformó en uno de los episodios más sensibles vinculados al hantavirus en los últimos años.