INVESTIGACIÓN

L-Gante (Argentina): allanamientos tras denuncia por amenazas con arma de fuego.

Una joven aseguró que el cantante llegó acompañado por varias personas para exigirle que abandonara el inmueble que alquilaba. La causa también alcanza a integrantes de su entorno familiar.

La Policía de Buenos Aires desplegó ayer, lunes 14 de septiembre, tres procedimientos en General Rodríguez, ciudad de la provincia de Buenos Aires, en el marco de una investigación que involucra a Elián Valenzuela, conocido artísticamente como L-Gante.

El expediente se inició a partir del relato de una inquilina, quien afirmó que primero fue interceptada por un hombre apodado “El Oso”, señalado como tío del músico.

Según su versión, este la habría intimidado para que dejara la propiedad, argumentando que pertenecía al artista.

Días más tarde, de acuerdo con el testimonio de la mujer, Valenzuela se habría presentado en el lugar junto a un grupo de personas.

La joven sostuvo que habrían ingresado por la fuerza y exhibido armas de fuego para amedrentar a quienes se encontraban allí, reclamándoles nuevamente que abandonaran el lugar.

A partir de estas acusaciones, efectivos de Investigaciones (DDI) realizaron tareas de campo y examinaron cámaras de seguridad de la zona.

Las diligencias permitieron reconstruir el recorrido de vehículos -presuntamente utilizados durante los hechos- e identificar domicilios relacionados con los sospechosos.

Con los elementos reunidos, la Justicia argentina autorizó las tres órdenes de allanamiento que posteriormente fueron ejecutadas.

Antecedentes judiciales

El músico ya había enfrentado otras instancias judiciales relacionadas con acusaciones por intimidaciones y presunta utilización de armas de fuego.

En febrero de 2022, un vecino del barrio Bicentenario denunció que Valenzuela lo había amenazado con un arma durante una discusión.

Ese hecho formó parte del juicio que el artista afrontó en 2024. En octubre de aquel año, el Juez, Dr. Ignacio Racca lo condenó a tres años de prisión en suspenso por amenazas coactivas.

Dos personas lo acusaron entonces de amenazas y privación ilegítima de la libertad; una de ellas aseguró que fue obligada a subir a un vehículo bajo intimidaciones con un arma.

L-Gante permaneció casi tres meses detenido por ese expediente. Sin embargo, al dictar sentencia, el Magistrado lo absolvió de la acusación por privación ilegítima de la libertad y consideró que no había quedado probado el uso de un arma de fuego en aquel episodio.