OPORTUNIDAD
República Checa: buscan trabajadores extranjeros para cubrir 100.000 vacantes.
La escasez de mano de obra, el envejecimiento poblacional y un desempleo cercano al 5% empujan al Gobierno a ampliar el reclutamiento fuera de Europa. Para los uruguayos interesados, Praga está a unas 15 horas de vuelo desde Montevideo, con al menos una escala.
República Checa enfrenta una creciente falta de personal y depende cada vez más de la inmigración para sostener su mercado laboral.
Cerca de 1,5 millones de extranjeros residen actualmente en el país, una cifra próxima al 12% de la población, mientras alrededor de 100.000 puestos permanecen sin cubrir.
Los ucranianos constituyen el principal grupo procedente del exterior, con unas 613.000 personas.
Más del 80% de los adultos tiene empleo y su presencia se concentra especialmente en sectores como la construcción, la industria, la salud y los servicios de cuidados.
Existe además una importante comunidad eslovaca.
A fines de 2025 había unos 125.000 ciudadanos de esa nacionalidad registrados, aunque las autoridades estiman que la cantidad efectiva de empleados provenientes de Eslovaquia podría ser aproximadamente el doble.
Ese aporte, sin embargo, no alcanza para satisfacer las necesidades de las empresas. Durante los últimos años llegaron más de 15.000 filipinos, requeridos especialmente por la industria, la logística, la salud y los servicios de enfermería.
El Gobierno también dirige su búsqueda hacia India, Indonesia, Mongolia, Moldavia, Georgia, Kazajistán, Armenia, Serbia y Macedonia del Norte.
La estrategia combina automatización, incorporación de población local y migración gestionada para ocupar posiciones que no consiguen cubrirse dentro del país.
La necesidad tiene además una explicación demográfica.
Durante 2025 nacieron unas 77.600 personas, frente a aproximadamente 113.300 fallecimientos.
Sin el aporte migratorio, la población en edad laboral continuaría reduciéndose y aumentaría la presión sobre las empresas y los servicios públicos.
PARA LOS URUGUAYOS INTERESADOS
Actualmente no existen vuelos directos entre Montevideo y Praga.
Las conexiones con una sola escala pueden realizarse, entre otras opciones, a través de Madrid o Barcelona.
El tiempo efectivo de vuelo ronda entre 14 horas y 45 minutos y 15 horas y 15 minutos, sin contar la espera durante la conexión.
Los ciudadanos uruguayos pueden ingresar al espacio Schengen sin visa para estadías breves de carácter no laboral, pero esa facilidad no habilita a trabajar.
Quienes pretendan establecerse laboralmente en República Checa deben cumplir los requisitos migratorios correspondientes.
Para empleos superiores a tres meses, una de las principales vías es la denominada tarjeta de empleado, que combina autorización de residencia y trabajo para un puesto específico.
El interesado necesita previamente identificar una vacante habilitada para extranjeros y contar con su número de referencia, además de presentar documentación vinculada al contrato, alojamiento, antecedentes y, cuando corresponda, acreditación de las calificaciones profesionales.
Las solicitudes de larga duración se tramitan ante la representación diplomática checa competente y el procedimiento para una tarjeta de empleado puede demandar legalmente 60 días, con posibilidad de extenderse hasta 90 en determinados casos.