ARGENTINA
Inseguridad en Buenos Aires: un policía federal disparó catorce veces en Villa Crespo.
Un cabo de la Policía Federal Argentina fue detenido tras protagonizar un violento ataque en el que hirió a un trabajador y efectuó múltiples disparos al aire en plena vía pública. El agresor, identificado como Cristian Brítez, se encontraba en un estado de extrema alteración y fue reducido por efectivos de la Ciudad de Buenos Aires luego de vaciar el cargador de su arma reglamentaria.
El incidente se registró poco antes de las seis de la mañana de este martes 20 de enero de 2026, en la intersección de las calles Fitz Roy y Muñecas, en el barrio porteño de Villa Crespo.
Según los testimonios recolectados en el lugar, el oficial descendió de un automóvil Volkswagen negro y comenzó a disparar de manera indiscriminada justo cuando un grupo de empleados ingresaba a una fábrica de alimentos.
En medio del caos, un chofer de la empresa resultó herido de bala en su pierna izquierda, lo que motivó su traslado inmediato al Hospital Durand por parte del personal del SAME.
Testigos del hecho relataron escenas de terror, describiendo cómo el agresor les apuntó directamente y les ordenó levantar las manos antes de abrir fuego.
Uno de los disparos llegó a impactar en la ventana de una vivienda vecina, aunque afortunadamente no se reportaron más víctimas civiles.
Brítez, quien cumple funciones en la Comisaría de Belgrano Sur, fue interceptado por agentes de la Comisaría Vecinal 15 B cuando aparentemente se quedó sin municiones.
Al momento de su captura, el hombre gritaba frases incoherentes como "soy un soldado", lo que refuerza la hipótesis de que se encontraba bajo los efectos de alguna sustancia o en medio de un brote psicótico.
La Justicia dispuso el secuestro del arma reglamentaria calibre 9 milímetros y del vehículo del imputado para realizar las pericias correspondientes.
Asimismo, se ordenaron exámenes de alcoholemia y toxicología para determinar fehacientemente el estado del policía al momento del ataque.
La víctima herida se encuentra fuera de peligro, con orificio de entrada y salida en su extremidad, pero el episodio ha generado una profunda conmoción entre los residentes de la zona debido a la irracionalidad del ataque perpetrado por un integrante de las fuerzas de seguridad.
Este grave suceso reaviva el debate sobre los controles psicológicos y el seguimiento del personal policial en actividad.