TENSIÓN
Duras declaraciones: Trump cuestiona el rumbo de Europa.
El presidente de Estados Unidos manifestó su aprecio por el continente pero advirtió que las políticas actuales no son las adecuadas. Durante su intervención, combinó elogios diplomáticos con advertencias sobre el futuro de las relaciones comerciales.
En el marco del Foro Económico Mundial celebrado en Suiza, Donald Trump captó la atención global al analizar el estado de los vínculos transatlánticos. El mandatario estadounidense llegó a la cita anual de 2026 en un clima de alta expectativa, marcado por discrepancias estratégicas con sus aliados tradicionales de la Unión Europea y la OTAN.
Durante su alocución ante líderes empresariales y políticos, el jefe de Estado subrayó que, si bien desea la prosperidad de la región, considera que el bloque no está avanzando por la senda correcta.
El presidente aprovechó el escenario para destacar la solidez de la economía de su país bajo su administración, mencionando el auge de los indicadores financieros y el fortalecimiento de la seguridad nacional como ejemplos de éxito.
En el ámbito comercial, el líder republicano defendió la implementación de nuevas medidas impositivas, señalando que los gravámenes son una herramienta necesaria para equilibrar el déficit y proteger los intereses de su nación.
También hizo hincapié en la importancia de la autonomía energética y criticó las regulaciones que, a su juicio, frenan la competitividad del viejo continente frente a otras potencias globales.