récord de rojas
Bochorno en el fútbol brasileño: 23 expulsados tras una batalla campal en el clásico mineiro.
El árbitro Matheus Candaçan decretó la expulsión de casi la totalidad de los planteles luego de que una disputa entre el mediocampista Christian y el portero Everson desencadenara una lluvia de golpes en el Estadio Mineirao. Entre los sancionados figuran estrellas de la talla de Hulk y el goleador Kaio Jorge.
El cierre del Campeonato Mineiro 2026 quedará marcado por uno de los episodios más violentos en la historia reciente del deporte sudamericano.
Con el marcador 1-0 a favor de Cruzeiro —gracias a un tanto de Kaio Jorge a los 60 minutos—, el clima de tensión estalló en los instantes finales. Lo que comenzó como un roce físico entre el volante Christian y el guardameta Everson por la posesión de un balón, derivó rápidamente en una gresca que involucró a jugadores titulares, suplentes y cuerpos técnicos.
La magnitud de la pelea, que incluyó puñetazos y patadas a lo largo de todo el césped, superó la capacidad de intervención de la seguridad privada y la policía presente en el estadio.
La relevancia de este suceso radica en el informe arbitral posterior, que batió el récord histórico de expulsiones en Brasil con un total de 23 tarjetas rojas. El colegiado justificó la medida alegando que fue imposible mostrar las cartulinas en el momento debido al descontrol generalizado.
En el acta oficial, Candaçan detalló que 21 de los involucrados fueron expulsados por participar de la reyerta con "brutalidad", mientras que las sanciones más severas recayeron sobre los iniciadores del tumulto por agresiones directas al rostro y la cabeza de sus oponentes.
Por el lado de Cruzeiro, la lista de expulsados incluye a figuras como Lucas Romero, Matheus Henrique y Walace. En Atlético Mineiro, además del mencionado Everson, se reportaron las bajas de Junior Alonso, Renan Lodi, Alan Franco y el delantero Hulk.
Todos los implicados deberán cumplir sus sanciones en la próxima edición del torneo estatal, mientras que el Tribunal de Justicia Deportiva de Brasil evalúa sanciones económicas y suspensiones adicionales por el daño a la imagen del fútbol profesional.
Este bochorno supera la marca previa de 22 expulsiones registrada en 1954, dejando una mancha deportiva que recorre los principales medios internacionales y pone en tela de juicio los protocolos de seguridad en los clásicos de alta intensidad del fútbol brasileño.