ACTOS ABERRANTES

Corona Británica (escándalo): detuvieron al ex Príncipe Andrés por caso Epstein.

El hermano del Rey Carlos III fue arrestado en Windsor el día en que cumplió 66 años. Lo investigan por presunta mala conducta en el ejercicio de funciones públicas y posibles nexos con la red de tráfico sexual y de Información privilegiada del difunto financista estadounidense Jeffrey Epstein.

El ex Príncipe Andrés, hijo de la fallecida Reina Isabel II y antiguo Duque de York, fue detenido hoy jueves 19 de febrero en Windsor (Reino Unido), en un procedimiento que incluyó registros en propiedades.

Permanece bajo custodia mientras avanza la investigación por presunta mala conducta en un cargo público.

Divorciado de Sarah Ferguson —con quien se casó en 1986 y tuvo dos hijas, Beatriz y Eugenia—, Andrés había quedado apartado de la vida institucional en el año 2019 tras el escándalo por su relación con Jeffrey Epstein.

En 2022 perdió sus cargos militares honoríficos y dejó de utilizar el tratamiento de “Su Alteza Real” en funciones oficiales.

La actual causa se nutre de nuevas revelaciones surgidas de documentos desclasificados por el Departamento de Justicia de los Estados Unidos de Norteamérica.

Los archivos reactivaron interrogantes sobre su etapa como Representante Especial para Comercio Internacional e Inversión (2001-2011), período en el que encabezó misiones oficiales financiadas con fondos públicos y mantuvo contacto con líderes políticos y empresarios de alto nivel.

Se investiga si, aprovechando su investidura, pudo haber compartido información sensible o facilitado contactos estratégicos al entorno de Epstein.

Entre los hechos bajo análisis figura la presunta colaboración del financista en la organización de agendas oficiales —incluida una misión comercial a China en 2010—, y el supuesto envío de documentación económica sensible, como informes vinculados a la crisis financiera islandesa.

También trascendió un intento de facilitar un encuentro entre Epstein y el entonces líder libio Muamar Gadafi, que no llegó a concretarse.

En el plano personal, las revelaciones son aún más delicadas:

Documentos y correos electrónicos publicados en Estados Unidos mencionan invitaciones cursadas en 2010 por el ex Príncipe a Epstein y a una mujer rumana para cenar en el Palacio de Buckingham (Londres), dos años después de la condena del financista por delitos sexuales con menores.

Además, testimonios recogidos por medios británicos sostienen que el ex Duque de York habría utilizado el jet privado de Epstein —conocido como “Lolita Express”— para trasladar jóvenes al Reino Unido, facilitando su ingreso al palacio por accesos secundarios sin los controles habituales.

Algunas declaraciones señalan incluso la existencia de códigos y mensajes cifrados para coordinar la llegada discreta de mujeres a su residencia en Windsor, prácticas que —según esas versiones— se habrían sostenido durante años con conocimiento de parte del funcionariado.

La Policía confirmó la detención de “un hombre de unos sesenta años” y aclaró que, conforme a las directrices nacionales, no divulgará oficialmente su identidad mientras el caso permanezca bajo investigación.

Alejado de funciones públicas y con su imagen profundamente deteriorada, el ex Príncipe Andrés vuelve a quedar en el centro del escrutinio internacional por la persistente sombra del caso Epstein.