"NAFTAZO"
Chile: Alzas históricas en combustibles desatan caos y largas filas.
El recien asumido gobierno de José Antonio Kast autorizó un incremento sin precedentes que comenzará a regir este jueves 26 de marzo. El ajuste oscila entre los 370 y 580 pesos chilenos por litro, lo que equivale a un aumento de entre 16 y 26 pesos uruguayos. Ante el anuncio, miles de automovilistas colmaron las estaciones de servicio para anticiparse a los nuevos precios, mientras el Ministerio de Hacienda advierte que la estrechez fiscal impide mantener los subsidios actuales.
La situación energética en el continente suma un nuevo capítulo de tensión.
El Ejecutivo chileno confirmó que, tras la aplicación del mecanismo de estabilización (MECPO), el litro de nafta de 93 octanos sufrirá un alza de CLP 370 (aprox. $UYU 16,50), mientras que el diésel experimentará el incremento más agresivo de su historia con CLP 580 (aprox. $UYU 25,80) adicionales por litro.
Según el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, el mercado global enfrenta un shock no visto desde la década de los 70, producto de los conflictos bélicos en las zonas de producción de crudo, lo que obliga a trasladar los costos internacionales al surtidor de manera inmediata.
La relevancia de este "bencinazo" impacta directamente en el costo de vida. Llenar el tanque de un vehículo popular (de unos 40 litros) ahora costará unos $UYU 650 adicionales en el caso de la nafta, y superará los $UYU 1.000 de recargo para vehículos gasoleros.
Por ejemplo, llenar un tanque de un modelo estándar como el Suzuki Baleno, que antes costaba cerca de CLP 42.000 ($UYU 1.860), pasará a requerir más de CLP 55.600 ($UYU 2.460) a partir de este jueves.
Para mitigar el descontento social, el presidente Kast anunció el congelamiento de las tarifas del transporte público hasta finales de 2026 y subsidios para la parafina de cara al invierno.
Sin embargo, estas medidas no han frenado las críticas de la oposición y de los gremios de transporte, quienes advierten un inminente "efecto dominó" en el precio de los alimentos.
Con este ajuste, Chile escala posiciones en el ranking de combustibles de Sudamérica, acercándose a la realidad de Uruguay, que históricamente ha liderado los precios más altos de la zona debido a su carga impositiva y dependencia de la importación.