Verano 2026

Abuela influencer: la golpearon, la ataron y ahora teme por su vida.

Mónica Eugenia Mancini, una jubilada argentina de 82 años con miles de seguidores en redes sociales, fue víctima de un brutal robo en su vivienda de Martínez, provincia de Buenos Aires. Tras el ataque, comenzó a recibir amenazas de muerte presuntamente vinculadas a una organización criminal que coordinaba delitos desde el interior de cárceles bonaerenses.

El caso conmociona a Argentina por la violencia ejercida contra una mujer de avanzada edad y por el sofisticado entramado delictivo detrás del hecho. Mónica Eugenia Mancini, conocida en redes sociales como una activa abuela influencer, sufrió un asalto durante la madrugada del 9 de enero en su domicilio ubicado en Martínez, partido de San Isidro.

De acuerdo con la reconstrucción judicial difundida por distintos portales argentinos, al menos tres delincuentes ingresaron a la vivienda tras escalar una reja y desplazarse por los techos. Una vez dentro, la maniataron, la sometieron a amenazas constantes y la obligaron a entregar dinero, joyas y claves de acceso a sus cuentas bancarias. Parte del episodio quedó registrado por cámaras de seguridad instaladas en la propiedad.

Según la investigación, el ataque no habría sido improvisado. La organización delictiva —conocida en medios locales como “la Banda del Millón”— estaría liderada por internos alojados en unidades penitenciarias bonaerenses, quienes coordinaban los robos mediante llamadas y videocomunicaciones desde prisión. Durante el asalto, los agresores habrían mantenido contacto con cómplices privados de libertad que impartían instrucciones en tiempo real.

La violencia psicológica fue uno de los aspectos más perturbadores del hecho. La víctima denunció que los delincuentes la amenazaron con matarla si no colaboraba y que incluso insinuaron posibles represalias posteriores. Tras la difusión pública del caso, Mancini aseguró que comenzó a recibir mensajes intimidatorios, lo que incrementó su temor y obligó a reforzar medidas de protección.

Varias personas fueron identificadas y detenidas, aunque la pesquisa continúa para dar con todos los implicados.

El episodio volvió a poner en el centro del debate la problemática de las organizaciones criminales que operan desde cárceles y la vulnerabilidad de adultos mayores frente a modalidades delictivas cada vez más estructuradas y violentas.