Desdolarizar la vidriera

Precios en pesos: el cambio que prepara el gobierno y que impactará en comercios.

El Poder Ejecutivo avanza en la redacción de un decreto que establecerá que los precios de bienes y servicios se exhiban prioritariamente en moneda nacional, sin impedir que también figuren en dólares. La iniciativa apunta a fomentar el uso del peso uruguayo y forma parte de una estrategia más amplia de desdolarización de la economía.

El gobierno trabaja en un decreto que obligará a comercios y empresas a mostrar los precios en pesos uruguayos o Unidades Indexadas, incluso en aquellos rubros donde históricamente se han expresado en dólares, como vehículos, electrodomésticos e inmuebles, según pudo conocer Cadena del Mar.

La normativa, que todavía se encuentra en etapa de elaboración y diálogo con distintos actores del sector privado, no prohibirá la exhibición de precios en dólares, pero sí establecerá que la referencia principal sea la moneda nacional. El objetivo es modificar hábitos de consumo y reforzar el uso cotidiano del peso uruguayo.

De acuerdo a la información recabada, el decreto formaría parte de un conjunto de medidas económicas proyectadas para el año 2026, por lo que se prevé un período de adaptación para que los comercios puedan adecuar su cartelería, sistemas y modalidades de exhibición de precios.

En el caso de los bienes durables o de alto valor, se contempla que los precios puedan mostrarse tanto en pesos como en Unidades Indexadas, una unidad que ajusta por inflación y que ya es utilizada en diversas operaciones financieras y contractuales.

Desde el Ejecutivo entienden que visualizar primero los precios en moneda nacional puede influir en las decisiones de compra y contribuir a reducir la fuerte dolarización que persiste en varios sectores de la economía uruguaya, sin generar distorsiones ni restricciones para quienes prefieran operar en dólares.

La medida se suma a otras acciones que el gobierno viene analizando para fortalecer el peso uruguayo, entre ellas ajustes en políticas financieras y bancarias, con la intención de promover un mayor uso de la moneda local tanto en el consumo como en el ahorro.