MACROECONOMÍA

Deuda Soberana (Uruguay): captó 1.250 millones de dólares y regresó al mercado internacional.

La primera salida del país a las plazas financieras internacionales en este año 2026, también incluyó una recompra de títulos de corto plazo. La demanda de los inversores duplicó el financiamiento nuevo obtenido.

La República Oriental del Uruguay concretó ayer martes 28 de julio su primera operación de financiamiento externo del año, mediante una maniobra de administración de deuda que permitió captar 1.250 millones de dólares en recursos nuevos y, al mismo tiempo, recomprar bonos por 447 millones de dólares para mejorar el perfil de sus vencimientos.

El volumen total de la transacción alcanzó 1.697 millones de dólares, al combinar la emisión de nuevos instrumentos con la adquisición de títulos en circulación con vencimientos entre 2027 y 2028.

La captación de recursos se estructuró a través de dos emisiones sobre bonos globales ya existentes.

La principal correspondió al título en pesos nominales con vencimiento en octubre de 2035, que aportó el equivalente a 900 millones de dólares de financiamiento nuevo y quedó con una tasa de interés anual de 7,75%.

La segunda operación consistió en la ampliación del bono global en dólares con vencimiento en febrero de 2037, mediante una colocación por 350 millones de dólares.

El instrumento se emitió con un diferencial de 75 puntos básicos sobre el bono de referencia del Tesoro de Estados Unidos, lo que determinó un rendimiento anual de 5,356%.

Como parte de la misma operación de manejo de pasivos, el Gobierno recompró bonos globales en moneda nacional con vencimiento en 2028, títulos en Unidades Indexadas (UI) del mismo año y bonos nominados en dólares que expiran en 2027, por un monto total de 447 millones de dólares.

La respuesta del mercado volvió a ser sólida.

Las ofertas alcanzaron 3.353 millones de dólares, cifra que contempla tanto las nuevas suscripciones como los canjes de títulos en pesos, Unidades Indexadas y dólares de menor plazo.

Del total recibido, 49% correspondió a inversores residentes y el 51% restante a participantes del exterior, reflejando un interés que superó ampliamente el volumen del financiamiento nuevo obtenido.