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Desplome: La caída de las compras chinas pone en jaque el crecimiento de las exportaciones lácteas uruguayas.
El retroceso del 38% en la leche descremada refleja una menor demanda asiática, mientras Nueva Zelanda consolida su dominio en el mercado chino.
La industria láctea uruguaya enfrenta un panorama complejo ante la marcada contracción de las importaciones chinas, que cayeron un 10% en volumen y un 2% en facturación durante el primer bimestre de 2026.
Este retroceso impacta directamente en los principales productos exportados por Uruguay, como la leche en polvo entera y descremada, cuyas ventas a China registraron descensos significativos.
Según datos procesados por el Observatorio de la Cadena Láctea Argentina (OCLA), la leche en polvo descremada lideró las caídas con una retracción del 38%, pasando de 50.509 a 31.566 toneladas.
La leche en polvo entera, principal producto exportado a China, también sufrió un desplome del 26%. Estos números preocupan especialmente a Uruguay, cuyas exportaciones dependen en gran medida de este mercado.
El monopolio neozelandés en el mercado chino agrava la situación. Nueva Zelanda controla el 95% de las importaciones lácteas de China, dejando un espacio mínimo para competidores como Uruguay, Argentina y la Unión Europea.
Esta concentración obliga a los exportadores uruguayos a buscar destinos alternativos, aunque estos suelen ser menos rentables o más competitivos.
El debilitamiento de la demanda china coincide con tensiones en otro mercado clave para Uruguay:
El Ministerio de Desarrollo brasileño investiga posibles medidas antidumping contra productos lácteos uruguayos, lo que podría limitar aún más las colocaciones.
Brasil representa el 31% de las exportaciones lácteas uruguayas, según datos de Uruguay XXI, por lo que una decisión adversa en esta investigación configuraría un escenario de doble presión para el sector.
A pesar de algunos brotes verdes, como el aumento del 9,2% en el precio promedio de la tonelada importada por China (de 4.223 a 4.610 dólares), esta mejora no compensa las caídas de volumen.
Además, productos como quesos rallados o en polvo mostraron buen desempeño, pero sus volúmenes son insuficientes para equilibrar el retroceso general.
Uruguay XXI proyecta un crecimiento del 3% en las exportaciones lácteas para 2026, alcanzando los 956 millones de dólares. Sin embargo, esta previsión depende de la estabilización del mercado internacional, algo que parece incierto si China continúa reduciendo su demanda.