COMBUSTIBLES
Economía global: apertura del estrecho de Ormuz desploma el precio del petróleo tras semanas de tensión.
El valor del crudo registró una fuerte caída este viernes 17 de abril luego de que Irán declarara la apertura total del estrecho de Ormuz para el tráfico comercial. El anuncio del ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, redujo la incertidumbre sobre el suministro global en un punto por donde transita una quinta parte del flujo mundial de petróleo.
El petróleo sufrió una caída estrepitosa luego de que el canciller iraní, Abbas Araghchi, declarara que el estrecho de Ormuz se encuentra completamente abierto al tráfico internacional.
Esta noticia provocó que los futuros del Brent retrocedieran un 8,9%, situándose en US$90,58 por barril en Londres, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) se desplomó un 9,7% hasta alcanzar los US$85,54 en la jornada de este viernes 17 de abril.
El mercado reaccionó de forma directa a la distensión del conflicto, que durante 50 días afectó la circulación de una quinta parte del flujo mundial de crudo y provocó bloqueos navales por parte de Estados Unidos.
La desescalada de la tensión se vio impulsada por las declaraciones del presidente estadounidense, Donald Trump, quien señaló que Irán realizó concesiones clave que allanan el camino para un acuerdo definitivo.
En paralelo, trascendió que Washington evalúa liberar US$20.000 millones de fondos iraníes congelados a cambio de sus reservas de uranio enriquecido, mientras las partes se preparan para una nueva ronda de negociaciones este fin de semana.
A pesar de este alivio en las cotizaciones, la Agencia Internacional de Energía advirtió que la recuperación total de la infraestructura dañada en la región podría demorar hasta dos años, sugiriendo que la oferta se normalizará de manera gradual.
El restablecimiento del flujo comercial a través de esta vía estratégica proyecta una etapa de mayor estabilidad para los precios de la energía, alejando el récord de US$138 alcanzado a mediados de marzo.
No obstante, el control definitivo del paso y la intención de Teherán de aplicar cobros por el tránsito sugieren que la volatilidad podría persistir en el corto plazo.
El impacto de la diplomacia sobre el miedo de los inversores marca un punto de inflexión en la crisis actual, supeditando la evolución de los precios a la ratificación de los acuerdos de paz en los próximos meses.