números rojos
Brexit: una década después, un estudio estima que Reino Unido perdió hasta 6% de su economía.
A diez años del referéndum que selló la salida del Reino Unido de la Unión Europea, un estudio elaborado por economistas con datos internos del Banco de Inglaterra concluyó que el Brexit redujo en aproximadamente un 6% el Producto Interno Bruto británico, debido a la incertidumbre generada tras la votación y al aumento de las barreras comerciales con Europa.
El 23 de junio de 2026 se cumplieron diez años del histórico referéndum que marcó la salida del Reino Unido de la Unión Europea, un proceso conocido mundialmente como Brexit y que transformó el panorama político y económico británico.
Coincidiendo con este aniversario, un nuevo estudio realizado por economistas que trabajaron con información interna del Banco de Inglaterra concluyó que la economía británica sufrió una pérdida cercana al 6% de su Producto Interno Bruto (PIB) como consecuencia directa e indirecta de la decisión adoptada en las urnas en 2016.
La investigación analizó datos empresariales utilizados por el Banco de Inglaterra para definir su política monetaria y reconstruyó un escenario alternativo sobre cómo habría evolucionado la economía británica si el país hubiera permanecido dentro de la Unión Europea.
Según los autores, cerca de la mitad del impacto económico estuvo asociado a la incertidumbre generada inmediatamente después del referéndum, mientras que el resto se explica por las nuevas barreras comerciales surgidas tras la salida efectiva del Reino Unido del mercado único y de la unión aduanera europea en 2021.
El profesor Nick Bloom, de la Universidad de Stanford y uno de los responsables del estudio, sostuvo que la economía británica mantenía un fuerte ritmo de crecimiento antes del Brexit y que, sin la ruptura con la UE, podría haber conservado una trayectoria más cercana a la experimentada por Estados Unidos durante la última década.
Las conclusiones llegan en un momento en que las principales autoridades económicas británicas han comenzado a reconocer públicamente los efectos negativos del Brexit sobre el crecimiento. El gobernador del Banco de Inglaterra, Andrew Bailey, afirmó recientemente que la reducción de los mercados de exportación tuvo consecuencias directas sobre la actividad económica, la productividad y las perspectivas de expansión del país.
No obstante, algunos economistas cuestionan la magnitud de las pérdidas estimadas y señalan que resulta complejo determinar con precisión cuánto habría crecido Reino Unido sin el Brexit, especialmente considerando otros factores globales que impactaron la economía en los últimos años, como la pandemia, las crisis energéticas y las tensiones geopolíticas internacionales.
Más allá del debate académico, el Brexit continúa siendo uno de los acontecimientos políticos más trascendentes de la historia reciente británica.
Desde el referéndum de 2016, el país atravesó una etapa de marcada inestabilidad política con el paso de seis primeros ministros por Downing Street y una redefinición permanente de sus vínculos comerciales y diplomáticos con Europa.
A una década de aquella decisión, el impacto económico de la salida de la Unión Europea sigue siendo objeto de análisis y discusión, mientras el Reino Unido busca consolidar una nueva estrategia de crecimiento y fortalecer sus relaciones con sus antiguos socios comunitarios.