ESTADOS UNIDOS

Modelo Evo (Biología sintética): IA diseñó virus funcionales desde cero y reabre el debate sobre la bioseguridad.

Un estudio publicado en la revista Science mostró que un sistema de inteligencia artificial fue capaz de diseñar genomas virales completamente nuevos. De los cientos de miles de diseños generados, investigadores sintetizaron 285 y comprobaron que 16 eran funcionales, lo que abre oportunidades para la medicina, pero también plantea interrogantes sobre la regulación y la bioseguridad.

Un equipo de investigadores de la Universidad de Stanford y del Arc Institute logró un avance sin precedentes en el campo de la biología sintética al utilizar un modelo de inteligencia artificial para diseñar virus completamente nuevos.

El trabajo, publicado en la revista científica Science, utilizó un modelo denominado Evo, entrenado con aproximadamente nueve billones de nucleótidos provenientes de millones de secuencias genéticas de animales, plantas, microorganismos y virus.

Posteriormente, el sistema fue especializado con información del bacteriófago Phi X-174 y unos 15.000 virus relacionados.

A partir de ese entrenamiento, la inteligencia artificial generó alrededor de 700.000 posibles diseños de genomas virales.

Los científicos seleccionaron 285 para sintetizarlos en laboratorio y comprobar su funcionamiento.

Como resultado, 16 produjeron virus viables, capaces de infectar y destruir bacterias.

Algunos de estos virus incluso mostraron una capacidad de reproducción superior a la del virus de referencia.

Además, una combinación de varios de ellos consiguió eliminar bacterias resistentes al Phi X-174, un resultado que no pudo alcanzarse utilizando únicamente virus naturales.

Los investigadores destacan que el estudio se realizó utilizando un virus que únicamente infecta la bacteria Escherichia coli (E. coli), sin capacidad para afectar a seres humanos, animales o plantas, lo que permitió desarrollar la investigación dentro de parámetros considerados seguros.

Especialistas independientes calificaron el trabajo como un importante hito científico.

No obstante, señalaron que estos virus no representan organismos completamente ajenos a la naturaleza, sino nuevas combinaciones basadas en principios biológicos ya conocidos.

El estudio también reavivó el debate sobre la regulación de la inteligencia artificial aplicada a la biología.

Actualmente, en Estados Unidos la investigación computacional para diseñar organismos no está prohibida, mientras que las restricciones se aplican principalmente cuando se pretende fabricar agentes biológicos considerados de alto riesgo.

Otro aspecto señalado por expertos es que el principal control sobre la síntesis de ADN recae hoy en empresas privadas que producen material genético.

Estas compañías revisan voluntariamente las secuencias solicitadas para detectar posibles riesgos, aunque diversos especialistas consideran que ese proceso debería convertirse en un requisito obligatorio y adaptarse a los nuevos desafíos que plantea la inteligencia artificial.

El trabajo representa un avance con potencial para el desarrollo de nuevas terapias contra bacterias resistentes a los antibióticos, pero también evidencia la necesidad de fortalecer los mecanismos de supervisión frente a una tecnología capaz de generar miles de diseños biológicos en cuestión de minutos.