PREVENCIÓN
Mark Zuckerberg (Meta): rechaza una desaceleración coordinada de la IA.
El empresario considera que los propios laboratorios deben ajustar el ritmo de sus desarrollos cuando existan riesgos y asumir la responsabilidad por los sistemas que ponen en circulación.
El avance acelerado de los modelos más potentes abrió una nueva división entre los principales referentes del sector.
Mientras algunas compañías proponen coordinar una reducción temporal del ritmo para fortalecer los controles, la postura defendida desde Meta sostiene que cada laboratorio cuenta con incentivos, herramientas y obligaciones suficientes para decidir cuándo necesita actuar con mayor cautela.
Mark Zuckerberg utilizó como ejemplo el caso de Muse, el agente personal lanzado por la compañía el pasado 8 de septiembre, cuya presentación fue aplazada durante varios meses para reforzar aspectos de seguridad y protección.
También respaldó una mayor participación de evaluadores independientes y planteó que la mayor parte de la capacidad informática debería destinarse a herramientas útiles para las personas, en lugar de acelerar sistemas capaces de mejorar autónomamente sus propias capacidades.
La discusión cobró fuerza después de que Dario Amodei, CEO de Anthropic, pidiera moderar el desarrollo de la frontera tecnológica hasta disponer de mejores salvaguardas, una postura que recibió apoyo público de referentes como Sam Altman y Elon Musk.
El debate se produce además mientras distintas compañías reconocen comportamientos inesperados en sistemas experimentales, reforzando las dudas sobre cómo combinar innovación, supervisión y prevención de riesgos.