NADA SORPENDE
Inteligencia Artificial en Gastronomía: optimizar servicio sin reemplazo del humano.
Un sistema basado en análisis de datos en tiempo real comenzó a utilizarse en varias partes del mundo, con enfasis en el área culinaria para medir flujo de clientes y tiempos de atención. La herramienta busca mejorar la organización del trabajo y la experiencia del consumidor, generando debate sobre su implementación.
La incorporación de inteligencia artificial en el sector gastronómico avanza hacia una nueva etapa: el uso de herramientas que permiten analizar en tiempo real la dinámica interna de los comercios para optimizar su funcionamiento.
En este caso ejemplificativo propuesto por Cadena del Mar, una cafetería comenzó a utilizar un sistema que procesa imágenes de video para obtener métricas vinculadas a productividad, tiempos de atención y permanencia de clientes.
La tecnología permite contabilizar la cantidad de bebidas preparadas por hora, detectar picos de demanda y medir el flujo dentro del local.
Con esos datos, los responsables pueden reorganizar turnos, reforzar horarios críticos y reducir tiempos de espera, apuntando a una experiencia más eficiente para los usuarios.
Desde el punto de vista operativo, la herramienta representa un apoyo para los baristas y encargados, ya que facilita la planificación diaria y disminuye la improvisación en momentos de alta concurrencia.
El análisis de datos permite anticiparse a situaciones de saturación y distribuir mejor las tareas, contribuyendo a una gestión más ordenada.
No obstante, la implementación también ha generado debate:
Especialistas advierten que el desafío radica en equilibrar eficiencia y privacidad, garantizando transparencia en el uso de la información y evitando que la tecnología se perciba como un mecanismo de vigilancia excesiva.
En un escenario donde la digitalización avanza en múltiples rubros, la inteligencia artificial aplicada al comercio minorista se presenta como una herramienta que, bien utilizada, puede fortalecer la competitividad, mejorar la experiencia del cliente y brindar respaldo organizativo al trabajador, manteniendo siempre el valor central del trato humano en la atención cotidiana.